Imagen de perfil del presidente de la Generalitat Pere Aragonès con unos billetes de 50 y 20 euros de fondo
POLÍTICA

2024, el año que los catalanes pagarán más impuestos

Se acaban las medidas contra la inflación, de modo que los catalanes -que ya pagamos más impuestos que nadie- aún nos tendremos que sacrificar más

En 2024 se pagarán más impuestos. En Cataluña, especialmente: a las subidas de impuestos del Gobierno se le suman los autonómicos. Cataluña es la comunidad con más impuestos propios y con mayor recaudación.

Subidas generalizadas de impuestos

Como hemos explicado en E-Notícies, 2024 será un año de subidas de impuestos estatales. Muchos de ellos responden a la eliminación de las medidas del Gobierno para ayudar a hacer frente a la inflación de los últimos años. El IVA de la luz y el gas, por ejemplo, subirán progresivamente: en el caso del gas, hasta su nivel habitual del 21%.

De fondo, está la dinámica económica de España: presupuestos expansivos financiados con deuda. Al mismo que se ha acordado con Bruselas recortar tanto el déficit como la deuda. Algo que se traduce en pagar más y, concretamente, por parte de las clases medias: no se prevén recortes en el gasto.

Lo que también es estructural es la subida de impuestos para financiar las pensiones: en esencia, consiste en subir las cotizaciones y en destoparlas. Pero esto tiene un carácter ilusorio porque el agujero de las pensiones es tan grande que la Seguridad Social vive de traspasos. Es decir, de impuestos que no están relacionados con las pensiones.

Todo esto, para el contribuyente catalán, es un añadido a una mochila que ya venía bien cargada. Con sus 15 impuestos propios, Cataluña es la región de España con la fiscalidad más dura para el ciudadano.

Cataluña busca la hacienda propia

El impuesto más polémico en Cataluña es el de sucesiones y donaciones. No se trata de un impuesto propio, sino cedido a las Comunidades Autónomas. Pero ocurre que, de entre todas, Cataluña es también la que más recauda: aquí, el gravamen puede llegar hasta el 32%.

Por su parte, los ayuntamientos han aplicado subidas que han encontrado un fuerte rechazo entre la ciudadanía. Desde las tasas municipales, hasta el impuesto de terrazas, residuos o el IBI, los municipios catalanes se suman a la presión recaudatoria. En este sentido, fueron sonadas las protestas que hubo en ciudades como Reus o Tarragona precisamente por no ser habituales.

En fin, el contribuyente catalán, además de las subidas estatales, tiene que hacer frente a los alrededor de 863 millones de euros de impuestos propios. Esto se da en el marco de una negociación para que Cataluña recaude y gestione el 100% de los impuestos.