En la imagen: Carles Puigdemont, Quim Torra, Pere Aragonès y Laura Borràs
OPINIÓN

Cuando vuelva Puigdemont

El día cada vez está más cerca, la noche ya ha pasado. Volverá Puigdemont y las calles de Amer rezumarán crema pastelera
Imatge del Blog d'Octavio Cortés

El día cada vez está más cerca, la noche ya ha pasado. Volverá Puigdemont y las calles de Amer rezumarán crema pastelera, TV3 enviará reporteros al Canigó para entrevistar a la flama y Jordi Basté le pedirá opinión al Comandante Galapagar, Rahola llenará de cava y Cuixarts flotantes su piscina de Cadaqués y se cortará la Meridiana como nunca una avenida fue cortada, Quim Torra colgará pancartas kilométricas y los de la Eléctrica Dharma se morirán todos a una de pura felicidad infartada.

El problema, en medio del jolgorio y el guitarreo, será que habrá que poner a Puigdemont en algún sitio, porque no vamos a dejarle paseando todo el día por Gerona con el habitual coro de concejales cebones y tietes histéricas. La famosa cuestión del jarrón chino, pero con flequillo y canciones de John Denver. 

El expresidente, Carles Puigdemont, a su llegada al Parlamento Europeo

¿Presentarán los de Junts al "president legítim" a las elecciones para que quede en quinto lugar y tenga que pasarse las mañanas haciendo de diputado raso en una comisión sobre los regadíos? ¿Lo mandarán a Madrid a que se lo coman vivo los manifestantes de Ferraz rosario en mano? ¿Lo convertirán en invitado permanente en el programa de Marcela Topor? ¿Lo mantendrán en el Europarlamento para que siga llamando fascista, frente aún desierto de escaños vacíos, al gobierno que él mismo invistió?

Los pocos sensatos que quedan quizás osen preguntar por qué, si España es un país antidemocrático y opresor, todos tienen tanta prisa por regresar. Valtonyc, Comín, Anna Gabriel, Marta Rovira (Marta s'ho mira), Serret, Puig, uno tras otro, han torcido todo lo humanamente torcible para poder volver a vivir, cuanto antes mejor, bajo el yugo del Malvado Régimen Borbónico, cobrando como califas, engordando con placidez dantefachinesca. 

Vicent Partal dejará de poner cara de sapo y venderá su pissarreta en Wallapop, Aragonés dejará de poner cara de gnomo de jardín, Josep Costa parpadeará al fin, Joan Bonanit se comerá su megáfono y se apuntará a clases de bachata, el City fichará a Oriol Romeu como mascota, todo será tan hermoso. 

Diversas personas se manifiestan en el aniversario del 1-O

Pero qué haremos con el MHP, donde lo pondremos para que no estorbe demasiado y no tenga que ser confrontado por la hemeroteca. Quizás podría ser paseado por el territorio como una Virgen itinerante, los fines de semana, con un batallón de miquelets carlistas y cuatro malabaristas callejeros de la CUP a medio desodorizar. O se le podría ungir junto a la tumba de Guifré el Pilós, celebrando su gran legado de repúblicas imaginarias y paellas veraniegas. 

Uno cree que la mejor solución consistiría en mandarlo a Eurovisión con su guitarra, con Borràs & Dalmases haciendo los coros y Toni Comín gritando en un rincón cualquier cosa que se le ocurra, como suele hacer. Con suerte ganan y los tenemos entretenidos un par de años haciendo vídeos para la MTV.