Primer plano de Gabriel Rufián con cara de enfadado

Rufián se gana nuevos enemigos

El candidato de ERC al Congreso va por libre

Estas elecciones generales han pillado a Gabriel Rufián, igual que el resto del independentismo, con el pie cambiado. Esquerra se ha visto empujada a afrontar una nueva campaña electoral tras el descalabro sufrido en las municipales del 28-M. Sin tiempo ni ganas de hacer autocrítica, los republicanos se han lanzado a pedir el voto sin ningún rumbo concreto. Y la campaña que está haciendo ERC en general y Rufián en particular es una muestra de ello.

Primero la táctica fue erigirse como el “antídoto de VOX”: “Tenemos que frenar a la extrema derecha” se convirtió en el primer mantra recurrente de esta precampaña. Días más tarde, las críticas se dirigieron a los abstencionistas indepes. En este sentido destaca lo que llegó a hacer el número 3 de ERC por Barcelona hace apenas una semana. Francesc Marc-Álvaro insultó a los independentistas que, hartos de mentiras procesistas, optarán por castigarlos el 23 de julio.

Ahora Gabriel Rufián ha decidido hacer otro volantazo y ha apuntado a Sumar y a Yolanda Díaz. Y esto le ha provocado una nueva guerra al candidato de ERC. En una entrevista con Risto Mejide, el republicano afirmó que le daba más miedo Yolanda Díaz que Santiago Abascal. Lógicamente, sus palabras generaron un gran revuelo, sobre todo en el espacio político de la vicepresidenta segunda.

Uno de ellos fue Antonio Maestre. El tertuliano de televisión es, seguramente, el gran defensor de Yolanda Díaz en los medios de comunicación. Y no dudó en arremeter contra Rufián por sus palabras. No es la primera vez (ni la última) que este portavoz no oficial de Sumar carga contra el diputado de ERC, pero en esta ocasión, el candidato de Esquerra decidió contestar.

Lo hizo con indirectas, algo que ya es marca de la casa: Rufián sacó pecho de la pancarta que Desokupa mostró en pleno centro de Madrid (y que tenía su cara). “Hay una lona de 14 metros en el centro de Madrid con mi cara, progresistas de plató y de salón, y vosotros no estáis por lo que sea. Seguid dándome lecciones de antifascismo, por favor”, escribió en su cuenta de Twitter. Maestre le contestó que “por eso ningún antifascista de verdad diría que Rufián da más miedo que Desokupa”.

Pero más allá de esta discusión, lo que quedó en evidencia también es otra cuestión: que Gabriel Rufián va por libre. Una vez más, se vanaglorió de ser protagonista de la polémica lona publicitaria de Desokupa. Ya lo hizo el mismo día que se descubrió la polémica pancarta. “Es un honor ser un adversario de los fascistas”, publicó.

Ese mismo día, su partido denunciaba esa misma pancarta ante la Junta Electoral. Lo que por la mañana era un “honor” para Gabriel Rufián, por la tarde se convirtió en una afrenta intolerable, digna de ser denunciada, por parte de Esquerra. La presión de unas encuestas nada esperanzadoras para ERC empiezan a hacer mella en la formación procesista.