Montaje de Yolanda Díaz, Jessica Albiach y Pablo Iglesias

POLÍTICA

La nueva guerra entre Podemos y Sumar que puede salpicar a Cataluña

La campaña de Sumar en Galicia consiste en responder a la jugada sorpresa que les hizo Pablo Iglesias: esto tendrá su efecto en Cataluña

Sumar y Podemos continúan con su baile de seducción al revés, o sea, un baile de destrucción. Además, las elecciones se encadenan una detrás de la otra y el baile no para. Primero vienen las gallegas, después las vascas y las europeas y todo tiene su efecto en Cataluña, la gran cita electoral.

Fuego a discreción

Todo empezó cuando Sumar se quiso comer a toda la fauna y flora que había a la izquierda del PSOE. Si no fuera por Podemos lo habría conseguido. Pero los morados se le han atragantado y nadie sabe cómo acabará esta guerra en las sucesivas elecciones. Primero viene Galicia.

La candidata de Sumar en Galicia, Marta Lois, ha dado una entrevista en El Mundo y ha continuado con la guerra. Feminismo, políticas laborales y ecologismo aparte, Lois ha intentado reaccionar a la jugada que les ha hecho Pablo Iglesias, que fue pedir el voto para el BNG y desangrar a Sumar. El contraataque de Louis ha sido básicamente tirarse los trastos y hacer como que Podemos no existe: “no identifico a esos sectores”, ha dicho. Ha acusado incluso de machismo a Pablo Iglesias.

En cualquier caso, esto no es ninguna novedad. Ya intentaron ir juntos a las europeas y parece que no va a ser el caso. Y en Euskadi la situación no es mucho mejor, de hecho, es peor. Podemos se ha quedado fuera de una alianza de izquierdas que ha organizado Sumar y lo más probable es que Podemos intente torpedearla.

Y después Cataluña

Todo esto está regado con sus correspondientes justificaciones de cara a la galería. Podemos acusa a Sumar de ser una extensión del PSOE y de no ser una izquierda auténtica y Sumar dice que Podemos no trabaja para la gente. Recordemos que Podemos llegó a votar en contra de uno de los decretos sociales del Gobierno para hacerle daño a Yolanda Díaz.

Y en Cataluña la gente ya coge sitio. Hace unas semanas, Jéssica Albiach salió a decir en prensa que el divorcio entre Sumar y Podemos fue “duro” y que lo vivió “fatal”. Por lo demás, dijo que no tiene pinta de que en Cataluña vayan a ir todos bajo el palio único de la marca Sumar.

Lo raro sería que pasara. Si antes, en las gallegas, vascas y europeas, ya se han dicho de todo, no parece verosímil que de repente, en Cataluña, se pongan de acuerdo. Ahora hacen literalmente todo lo posible para pisarse entre sí. Y como venimos explicando estos días, Cataluña es el punto de inflexión de toda la legislatura. La aspiradora de Yolanda Díaz, en fin, no da para más.