La vicepresidenta de la Generalitat, Laura Vilagrà, y el presidente de la Generalitat de Catalunya, Pere Aragonés, durante el pleno del debate a la totalidad de Presupuestos 2024 en el Parlament, a 13 de marzo de 2024, en Barcelona

POLÍTICA

Más de 350 altos cargos de ERC podrían perder sus astronómicos sueldos

El fracaso electoral de ERC se lleva consigo toda una infraestructura de salarios privilegiados

Entre otras cosas, la partitocracia se caracteriza por generar una estructura de cargos y privilegios que podría responder al nombre de aquella obra de teatro: los intereses creados. No es una cuestión secundaria o accesoria, sino que es constitutiva de la realidad política actual.

Como ya explicamos en E-Notícies en alguna ocasión, las elecciones - sobre todo, las victorias - pueden ser un negocio extraordinario para los partidos. Y es que, a casi todos los efectos, los partidos viven de captar subvenciones públicas por los motivos más diversos motivos. Junts y ERC, por ejemplo, están objetivamente interesados en tener representación en el Congreso de los Diputados.

Todo esto tiene una contrapartida que no es otra que, cuando un partido sufre un descalabro electoral, también sufre un descalabro paralelo: la pérdida de subvenciones, ayudas y de la posibilidad de nombrar toda clase de cargos. Muchos de ellos son los famosos “cargos de confianza”, que se distinguen por unos salarios muy elevados que no suelen bajar de los 80.000 euros. Hay que tener presente que son salarios que alguien que ha hecho carrera en la política difícilmente igualaría en el sector privado.

Una purga inevitable

Y si hablamos de esto en este momento, es que hablamos de ERC. Hay alrededor de 350 personas con sueldos de 80.000 euros - directores de empresas públicas aparte - que lo más probable es que se tengan que ir. En total, sus salarios ascienden a 23 millones de euros.

Ayer mismo, el diputado de ERC en el Congreso, Francesc-Marc Álvaro, dejó caer en redes sociales que ya ha empezado la espantada entre altos cargos. Hablamos de todos esos cargos más o menos difusos que alcanzan a directores generales, consejeros, jefes de comunicación, asesores, jefes de gabinete, etc.

Por otro lado, la situación de ERC no ofrece mucho margen de maniobra. El batacazo electoral ha sido tan claro que la purga es inevitable porque, además, los partidos que ahora entran quieren su parte. La duda está en cuál será el grado de intensidad de esa purga. Depende de las decisiones políticas que tome ERC.

Si ERC se va de verdad a la oposición, los republicanos no podrán mantener ningún cargo más allá de algunos perfiles técnicos que puedan ser de consenso. Un tripartito, en cambio, permitiría reducir el golpe y que los republicanos no perdieran tanto músculo. Es por esta razón que la posibilidad de un tripartito no se puede descartar. A su escala, los Comuns están en una situación parecida: lo que digan ahora sobre el Hard Rock será la prueba del algodón.

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