Primer plano de Najat Driouech, diputada de ERC

POLÍTICA

El Govern defiende a Najat Driouech: 'Somos una nación abierta'

El conseller Carles Campuzano le ha mostrado su apoyo en sede parlamentaria

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) cierra filas con su diputada Najat Driouech en plena vorágine del caso Ripoll. Ha sido esta mañana, durante el pleno del Parlament, cuando el conseller de Drets Socials ha querido mostrar “todo el afecto y solidaridad del Govern” a la diputada “por los ataques recibidos estos últimos días por la extrema derecha en las redes”.

“Somos una nación abierta e inclusiva, y lo queremos seguir siendo con un ‘nosotros’ cada vez más amplio, más diverso, más plural, pero amarado por las nuevas catalanidades”, ha añadido. Unas palabras, las del consejero, que han encontrado el aplauso del hemiciclo y un sincero gesto de agradecimiento por parte de Najat Driouech.

La muestra de apoyo pública del Govern a Najat Driouech se produce en plena discusión sobre el signo del nuevo gobierno en Ripoll. ERC sigue presionando a Junts para que se sume al “cordón sanitario” contra el partido independentista y antiinmigración Aliança Catalana, de Sílvia Orriols. Los juntaires se siguen debatiendo sobre si dejar votar a la lista más votada o ofrecer su apoyo a un gobierno alternativo.

Ataques a Najat Driouech

En pleno debate sobre si Aliança Catalana es un partido de extrema derecha, Najat Driouech manifestó que “cualquier demócrata tendría que poner de su parte para frenar a la extrema derecha en todas partes, y más en las instituciones”. Y criticó a los “comienzan a normalizar” a la extrema derecha “sin ningún tipo de complejo”. En las últimas horas, la diputada ha denunciado insultos y amenazas por parte de los partidarios de Orriols y otros sectores del independentismo radical.

Imagen de la diputada Najat Driouech charlando con el presidente Pere Aragonès

No es la primera vez que sucede. En julio del año pasado, Najat Driouech denunció los “intolerables insultos racistas” proferidos por un grupo de partidarios de Laura Borràs concentrados en las puertas del Parlament. En una carta abierta publicada tras lo ocurrido, manifestó su “rechazo a quien ensucie el movimiento independentista y debilite la sociedad con mantras racistas inadmisibles”.

La situación se vuelve a repetir ahora, ya que un sector de Junts se resiste a tachar a Aliança Catalana de extrema derecha. E incluso consideran que Sílvia Orriols pone encima de la mesa los problemas reales de la inmigración en Cataluña.