Montaje con los los políticos del PP Esteban González Pons, Borja Sémper, Alberto Núñez Feijóo, Cuca Gamarra y Elías Bendodo
POLÍTICA

La última bala de Alberto Núñez Feijóo

Relevar a su círculo más cercano puede contribuir a un fortalecimiento de la figura de Feijóo para llegar a la Moncloa a largo plazo

Alberto Núñez Feijóo ha sido el gran protagonista de la semana desde el punto de vista político. Pese a conocer el resultado de su investidura desde el mismo momento en el que fue propuesto por el rey, Feijóo se ha enfrentado a ella durante esta semana y se ha confirmado su fracaso. Los números no engañan y los 172 apoyos recabados son, por poco, insuficientes para situarle en el Palacio de la Moncloa.

Alberto Núñez Feijóo, en punto muerto tras el fracaso de su investidura

La noche del 23 de julio dejó un resultado complejo, pero claro. La victoria electoral del PP y la suma de sus apoyos naturales no llegaba a los 176 escaños necesarios para un cambio de gobierno. Tampoco el PSOE llega a la mayoría absoluta sumando a sus socios de la legislatura anterior: Sánchez debe buscar el ‘sí’ de Junts a su investidura.

Ante este mapa y en vista a la imposibilidad, hasta el momento, de una investidura, Felipe VI propuso a Feijóo como candidato en tanto que líder de la candidatura más votada. Pero, pese a las cinco semanas que pasaron desde su nombramiento hasta el debate, Alberto Núñez Feijóo fue incapaz de reunir los apoyos necesarios para llegar a la Moncloa. Los 172 diputados del PP, Vox, Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Coalición Canaria (CC) dejan al líder popular en el dique seco.

Tras su fracaso, lo previsible es que las próximas semanas dejen a Feijóo en el segundo plano informativo. El paso adelante de Pedro Sánchez y sus negociaciones —sobre todo con Junts y Puigdemont, pero también con las otras fuerzas proclives— van a copar la mayoría de titulares de este otoño hasta que se logre, o no, la reválida del líder socialista. Ello dejará al PP y a su presidente, con la etiqueta del fracaso en la investidura ya colgada, en una cierta penumbra mediática.

Plano americano de Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso en un acto en plena calle de Madrid

El entorno de Feijóo, muy cuestionado tras las elecciones de julio

Este punto muerto puede avivar el cuestionamiento a Núñez Feijóo en el seno del Partido Popular. Su resultado electoral del 23 de julio —ganó claramente, pero con menor contundencia de la esperada— ya levantó ciertas voces que sembraban dudas sobre el liderazgo del expresidente gallego. Sin embargo, el nombramiento como candidato por parte del rey Felipe VI contribuyó a apaciguar las aguas en Génova.

Precisamente por ello, el cambio de etapa tras el fracaso de la investidura puede reactivar las corrientes internas y debilitar internamente la figura de Feijóo. Aunque quizá no se cuestione directamente la posición del presidente del Partido Popular, lo cierto es que todas las miradas se centran en su círculo más inmediato. Los mandos intermedios del partido, elegidos por Feijóo, controlan el día a día del partido y son, además, responsables directos de la campaña electoral de los últimos comicios generales.

Una campaña duramente criticada por el sector más duro del PP y también por los medios y opinadores escorados en la derecha mediática. Los principales achaques a la campaña popular la califican de excesivamente suave, y señalan su falta de ambición y de contundencia con Sánchez y el PSOE. El eslógan del “verano azul”, su máximo exponente, así como su ideólogo Borja Sémper, han recibido duras críticas en las últimas semanas.

Sémper es, precisamente, uno de los nombres más cuestionados de los mandos populares. Al desgaste de haber ideado el fracasado “verano azul”, se suma la polémica por haber usado el euskera en la tribuna del Congreso y su condición de cara visible del PP en las últimas semanas. Significado en la facción más moderada del partido, ya ha recibido los primeros arañazos internos.

Montaje con los políticos del PP simulando 2 bandos enfrentados. De un lado están Cayetana Álvarez de Toledo junto a Isabel Díaz Ayuso, y del otro Alberto Núñez Feijóo con Cuca Gamarra

El ala dura del PP —con Cayetana Álvarez de Toledo como rostro visible en el Congreso— no aplaude a Sémper, cuya posición es débil. Pero no es la única compañía dudosa para Feijóo. El coordinador de la campaña electoral de los populares quedó ya muy en duda tras el 23 de julio y, de hecho, desde hace semanas no cuenta ya con la presencia mediática que había tenido previamente.

Se trata de Elías Bendodo, el hombre de Juanma Moreno —el presidente andaluz— en la dirección nacional del PP. Como número 3 del partido y jefe de campaña, Bendodo fue puesto en cuestión junto a Borja Sémper por la campaña “blanda y pecaminosa de exceso de confianza” del PP, a criterio de su sector más férreo.

Se cuestiona también a Esteban González Pons, que vuelve a ser diputado en el Congreso tras una etapa en Bruselas y que se ha convertido en un destacado lugarteniente de Alberto Núñez Feijóo. A Pons se le considera el estratega en jefe de los populares durante la campaña y la etapa postelectoral, y su apuesta por intentar un acercamiento a Junts le está pasando factura en Génova.

Finalmente, la situación tampoco acompaña a Cuca Gamarra, la secretaria general del partido. Su elección por parte de Feijóo al asumir la presidencia del PP ya no gustó a Ayuso y sus acólitos. Gamarra era considerada afín a Casado y García Egea, los anteriores líderes, defenestrados por su intento de enfrentamiento con la presidenta madrileña.

Pese a llevar meses en posición de debilidad, Gamarra veía en la posible llegada del PP a Moncloa un salvavidas que ahora parece imposible. En este contexto, y con el resto del círculo de Feijóo en duda, podría ser firme candidata a abandonar la secretaría general en los próximos meses. Con Gamarra, Bendodo, Sémper y Pons en la cuerda floja, Feijóo tiene una bala para tratar de salvar su liderazgo.

Acercarse al ala dura del PP, la última bala de Feijóo para afianzarse y llegar a Moncloa

Montaje con Isabel Díaz Ayuso en primer plano acompañada con las imágenes en blanco y negro de Esperanza Aguirre, Cayetana Álvarez de Toledo y Jose María Aznar

Y esa bala pasa por un nombre propio: el de Isabel Díaz Ayuso. La relación de Feijóo con la presidenta de la Comunidad de Madrid es buena, consciente del enorme peso que Ayuso tiene en su formación política. La presidenta madrileña es la musa del ala dura del PP, con Cayetana Álvarez de Toledo y las sombras de José María Aznar y Esperanza Aguirre como otros nombres fuertes.

Sobre la mesa, Feijóo tiene un movimiento que podría ser su última oportunidad al frente del PP. Un acercamiento al ala dura en detrimento de su actual equipo: incorporar a su círculo nombres cercanos a Ayuso para consolidarse, sin más cuestionamientos, en la presidencia del PP.

En previsión de una posible legislatura como jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo está obligado a cerrar filas internamente. Es su única opción para mostrarse como una alternativa fuerte y con opciones de llegar, entonces sí, a la Moncloa en los próximos comicios… sean en enero o dentro de unos años.

La última bala de Feijóo tiene, pues, nombres y apellidos: Isabel Díaz Ayuso. Solo una alianza con la presidenta de la Comunidad de Madrid puede mantener al gallego con opciones de acabar con la presidencia de Sánchez.

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