Primer plano de Salvador Illa en un mítin del PSC

POLÍTICA

Salvador Illa pasa al ataque (a medias)

El líder del PSC confirma que quiere ser president de la Generalitat y eleva el tono contra el Govern de Pere Aragonès. De momento, pero, no forzará elecciones

El nuevo curso político ha tardado un poco más de lo normal en llegar, pero ya está aquí, por lo menos en Cataluña. Las declaraciones en las últimas horas de Salvador Illa así lo certifican. El PSC quiere marcar el ritmo tras la investidura y es el primer partido que mueve ficha pensando en las elecciones al Parlament. Salvador Illa será el candidato, algo que estaba cantado, y el partido ratificará su hoja de ruta en marzo.

Mientras ERC no aclara si Junqueras podría ser candidato y Junts per Catalunya espera la opinión de Puigdemont, los socialistas muestran unidad interna.  Nadie discute el liderazgo de Salvador Illa, que quiere mostrar músculo municipal junto a sus alcaldes de ciudades importantes. Y, tras la investidura de Pedro Sánchez, el tono del líder del PSC ha cambiado, aunque menos de lo que algunos le pedirían.

Jaume Collboni con Salvador Illa en un acto de campaña electoral

"Si no se cumplen estas tres cosas -B-40, Hard Rock y Aeropuerto del Prat- no habrá presupuestos", afirmaba Salvador Illa este fin de semana. El primer secretario daba un paso más e insistía en su apuesta: "Ahora toca gobernar Cataluña", mostrando sus cartas. Las encuestas señalana que podría pasar de los 40 diputados, de modo que la opción de llegar a la Generalitat es más que viable.

Es la primera vez que Salvador Illa señala el objetivo de ganar las elecciones al Parlament como prioridad. Si uno se fija, ha preferido que ninguno de sus alcaldes importantes se siente en el Consejo de Ministros, con la clara intención de utilizar el poder municipal este 2024. Solo hay un pero: no tiene ninguna intención de forzar elecciones anticipadas.

Una estrategia a medias

El PSC asegura estar preparado y Salvador Illa ya no debe más favores a Pedro Sánchez. Se acaba el clcilo electoral de 2023 y en el horizonte hay unas europeas que pintan mal para el PSOE y regular par los socialistas catalanes. No hay, pues, argumentos para que el PSC siga sustentando al Govern de Pere Aragonès, pero no habrá movimientos en este sentido.

Montaje con dos primeros planos de Salvador Illa a la izquierda y Pere Aragonès a la derecha, mirándose uno a otro

El ataque de Salvador Illa será verbal. El desgaste de Pere Aragonès y ERC es evidente y los cálculos del PSC es que existe cierto trasvase de votos. No hay prisa en clave electoral y no se descarta que haya acuerdo para los presupuestos de 2024. Si el Govern decide agotar la legislatura el PSC lo dejará hacer, con la sensación que ellos ya han empezado una carrera que de momento no tiene rival.

Solo el tiempo dirá si la estrategia de Salvador Illa ha sido acertada. Si las elecciones catalanas fuesen ahora, no hay ninguna duda de que las ganaría. Y no solo eso: o él es el President o asistiríamos a un bloqueo, ya que ERC y Junts no se soportan. Lo que pasa es que doce meses en política son muchos y más con una amnistía de por medio y un Govern con 33 diputados.

Salvador Illa no tiene prisa para gobernar y en cierto modo es una buena noticia. Las ha tenido Pedro Sánchez para seguir en Moncloa y todas las encuestas ahora le penalizan. Lo que pasa también es que la sensación es que este 2024 servirá de poco en la política catalana, con todos los partidos preparándose para ir a elecciones. Y ya llevamos demasiados años donde lo que sucede en el Parlament no es lo más importante.