Primer plano de Carles Puigdemont mirando a cámara

POLÍTICA

La prensa procesista salva (otra vez) a Carles Puigdemont

Gran parte de los medios afines al independentismo institucional compran el relato de Junts tras votar ‘no’ a una ley de amnistía que habían avalado unos días antes

Este martes, en el Congreso, Junts per Catalunya apostó por tumbar la ley de amnistía. Míriam Nogueras habló de “no dejar a nadie atrás”. Sin embargo, el motivo principal para acabar rechazando un texto que habían avalado unos días antes son los temores a que Carles Puigdemont no pueda acogerse al olvido penal tras los últimos movimientos de los jueces del caso del Tsunami y de la trama rusa.

Si Pedro Sánchez es presidente es porque el PSOE accedió a que la legislatura girara en torno de la amnistía que los juntaires ponían como exigencia. En el primer examen para la ley, Junts decidió tumbar el texto y distanciarse del resto de Frankenstein 2.0. Ahora vienen unas semanas para seguir negociando, aunque el margen para todos es más bien escaso debido a las exigencias legales que debe tener la ley si quiere superar el filtro del Tribunal Constitucional y de la Unión Europea.

Que prácticamente no hay margen para hacer un texto que beneficie a Puigdemont y a su vez avalen el TC y la UE, lo sabe Junts, el PSOE e incluso la prensa procesista. Sin embargo, estos últimos se han mostrado, en líneas generales, benévolos con la estrategia de Nogueras y compañía, comprándoles prácticamente la totalidad del relato.

Un ejemplo es NacióDigital, cercano a ERC, que destaca que ahora la negociación se alarga y señala al PSOE al “negarse incluir más cambios al texto”. Un poco más crítico se muestra el Diari ARA, aún más cercano a los republicanos, que a pesar de remarcar la “estrategia negociadora” Junts y que están en el Congreso para lo suyo y poco más, admiten que a “no es seguro que el PSOE tenga incentivos” para ceder ante ellos en las próximas semanas.

Evidentemente, los medios más afines a Puigdemont compran el relato juntarie. ElNacional remarca el tiempo que ganan los negociadores de Junts, a la vez que pone el foco sobre el PSOE. Y en elMón destacan que Junts mantiene el pulso con el PSOE y que con su ‘no’ le envían una advertencia a Pedro Sánchez. 

En líneas generales, pues, pocas críticas al giro de 180 grados que ha hecho Junts, que en pocos días ha pasado de avalar la ley de amnistía a tumbarla en el Congreso junto a PP y Vox. El dominio del relato siempre ha sido una fortaleza de los exconvergentes y, haciendo un repaso a la prensa subvencionada por el procesismo, vuelve a ser evidente.

División en el cártel procesista

No solamente los medios subvencionados forman parte del cártel procesista. Aquí también entran, entre otros, los principales partidos del independentismo institucional. Y en este escenario es donde el cártel se encuentra totalmente dividido.

Montaje de Rufián y Oriol Junqueras

ERC, prisionero del PSOE por una cuestión ideológica y de aritmética parlamentaria en el Parlament, está ligado de pies y manos a Pedro Sánchez. La muestra la tuvimos ayer, en la que votaron a favor de la ley de amnistía a pesar de haber presentado enmiendas. 

Tras el ‘no’ de Junts y, seguramente, viendo que otra vez perdían la batalla del relato dentro del procesismo, los principales dirigentes republicanos salieron a criticar de forma contundente la decisión de Nogueras y compañía. 

Oriol Junqueras, que ayer estaba de turismo por el Congreso, acusó a sus exsocios de no querer “salvar centenares de personas perseguidas injustamente”. Gabriel Rufián no se pronunciaba directamente, pero avalaba publicaciones en X que dejaban claro que el ‘no’ juntaire se debe “a poner a Puigdemont por encima de centenares de personas que se hubieran beneficiado” de la ley de amnistía. El senador republicano Joan Queralt republicaba un mensaje que decía que la decisión de los de Míriam Nogueras “dejaba en la cuneta a miles de afectados por la represión”. Por su parte, Diana Riba, eurodiputada de ERC, acusaba directamente a Junts de “falta de solidaridad”, en un mensaje también republicado por Gabriel Rufián.