Primer plano de Pedro Sánchez sentado en su escaño con cara de preocupación llevándose la mano a la boca
POLÍTICA

A Pedro Sánchez le estalla en cara el primer gran problema de la legislatura

La primera votación importante de la legislatura evidencia la fragilidad de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados

Moncloa se ha trasladado a un castillo de naipes, concretamente, al último piso. La primera votación importante de la legislatura se tambalea. Algo previsible: es la primera oportunidad para que cada partido, sea o no de Frankenstein, represente el papel que considera conveniente. Y Pedro Sánchez ya sufre las primeras consecuencias de su frágil mayoría en el Congreso de los Diputados.

Serà el miércoles cuando se realice esta primera votación de la nueva legislatura, que incluye tres decretos. Uno va sobre medidas de conciliación y subsidio de empleo, otro sobre medidas sociales anticrisis y un último que se ha bautizado como 'ómnibus', es decir, un decreto en los que se aprovecha para incluir temas diversos y variados.

Este es el que pone contra las cuerdas a Pedro Sánchez y su frágil mayoría en el Congreso. Y es que Junts ya ha dicho que no piensa votar a favor para que salga adelante. El gran problema que tiene el presidente del Gobierno con este decreto 'ómnibus' es que se trata de una exigencia de Europa. Y, si no se aprueba, no se recibirán 10 000 millones de fondos europeos.

Como explicamos en E-Notícies, el origen de la discordia entre el Gobierno y el partido de Puigdemont es un minúsculo cambio en el artículo 103 de la ley de enjuiciamiento criminal. Fue Junts el que hizo saltar la liebre poniendo el foco en esta discreta reforma: la creación del artículo 43 bis. 

Jordi Turull rodeado de Laura Borràs y Carles Puigdemont

Este artículo otorga potestades para que un tribunal español pida a Europa si una ley determinada se ajusta al derecho europeo. Lo que le preocupa a Puigdemont es que esto permita que se retrase la amnistía: mientras Europa decide, la ley en cuestión queda suspendida. Y Junts ha aprovechado la situación para hacer algo que necesitaba, que es marcar abdominales para que no se entienda que van a rebufo del PSOE. Saben que no pueden hacer estallar la legislatura a estas alturas, pero sí que se pueden permitir el lujo de votar 'no' este miércoles y marcar un perfil duro ante los suyos.

Por otro lado, y aunque sea secundario con respecto a la amnistía, se manifiesta también la falta de sintonía con el PSOE en materia económica. Además del 'ómnibus', Junts votará en contra de los decretos sociales. Algo a lo que, en cambio, se agarra a ERC para justificar su voto positivo: “Entendemos que son cuestiones que mejoran la vida de las personas”, ha dicho la portavoz de los republicanos, Raquel Sans. 

Mientras Esquerra hace de muleta del PSOE -sobre todo por su fragilidad en Cataluña, donde Aragonès depende de facto de Salvador Illa-, el partido de Puigdemont ya ha reclamado a Sánchez que retire los decretos y negocie de nuevo con ellos para presentar un texto consensuado.

Mano tendida al PP

Si Junts mantiene su 'no', la última bala que le quedaría al PSOE es ponerse de acuerdo con el PP. Fuentes del PP han señalado que Bolaños se puso en contacto con ellos para intentar sacar adelante las reformas. Los populares ya han dicho que van a votar que 'no', pero a su vez abren la puerta a poder cambiar el sentido de su voto. Si hay bajada del IVA a ciertos alimentos, la deflactación del IRPF y mantienen el IVA de luz y gas para los más pobres, podrían votar que sí.

Así, el PP podrá reclamar un doble triunfo: el de haber advertido de la inestabilidad de las alianzas de Sánchez y el de adjudicarse logros cuya aplicación tendrá que equilibrar Hacienda. Eso sí, sería a costa de facilitar la gobernabilidad a Sánchez, algo que muchos de los suyos no entenderían. De hecho, hay sectores del partido que ya han advertido que no debe ceder. Ha sido Isabel Díaz Ayuso la que ha marcado el camino a Feijóo: "Al Gobierno, ni agua. Que se busquen la vida".

Los últimos que se apuntan a querer ser alguien son los de Podemos, que han dado un ultimátum a Sánchez: votarán en contra si no se topa el precio de los alimentos y se retiran los “recortes”.

En las próximas horas se conocerá el desenlace del toda esta historia. Una historia que, acabe con aprobación o no de los decretos, habrá evidenciado la debilidad de Pedro Sánchez y las dificultades que tendrá para aprobar ciertas medidas. O acaba cediendo ante Junts o lo acaba haciendo con el PP... o se queda sin aprobación del decreto.