Imagen del político Joan Canadell, de Junts per Catalunya
POLÍTICA

Junts, ahora también contra Catalunya Ràdio

Joan Canadell se pronuncia en redes para intentar controlar el impacto mediático de la petición de Junts de sancionar a las empresas

Junts libra la batalla por el relato en medio de la tramitación de los decretos de Sánchez. Después de las duras críticas a ERC, los de Puigdemont critican ahora a los medios. Joan Canadell ha hablado sobre el tratamiento informativo de Catalunya Radio: “vigilad, hay más política que información...”

Junts: parecer duros

Junts decidió tomar un camino y lo está siguiendo: volver al pragmatismo y hacerlo con un perfil muy duro. Los tres decretos de Sánchez son la primera oportunidad que han tenido para ensayar este nuevo papel. También para desmarcarse de ERC, su rival más inmediato, y coger cuerpo de cara a las autonómicas.

El sentido de su voto se sabrá hoy, aunque ya han dicho que votarán que no. A menos, dicen, que el Gobierno ceda a la lista de exigencias que plantean desde este perfil duro. Con las sanciones a las empresas que se fueron en 2017 como último asunto que han puesto encima de la mesa.

Esta situación tiene como derivada el control del impacto mediático. ERC votará a favor porque dicen que la amnistía no está en riesgo y porque los decretos incluyen medidas sociales. Y precisamente de esto es de lo que Junts se quiere desmarcar: de que les presenten como intransigentes que tumban mayorías..

La última figura que ha salido para controlar este fuego ha sido Joan Canadell, que con este mensaje criticaba a Catalunya Radio:

La debilidad mediática de Junts

En términos mediáticos, Junts quiere plantar una idea: que el riesgo sobre la amnistía no es lo único por lo que votan en contra. Que también hay otros asuntos por los que votan que no: desde financiación hasta asuntos sociales. Eso y que los decretos se voten por separado.

La última carta que los neoconvergentes han añadido al castillo de naipes es la de sancionar a las empresas que se fueron. Ellos insisten en que quieren que se cumpla la Ley de Capitales, que obliga a que la sede de las empresas esté donde se produce. Algo que les permitiría multar a las empresas que se fueron durante su propio mandato.

El caso es que, con tanto maximalismo negociador, han conseguido que se les vea como los intransigentes del "gobierno progresista", en palabras de Patxi López. Cosa que quieren desactivar aunque sea criticando a los propios medios catalanes.