Primer plano del presidente Pedro Sánchez con expresión seria en una rueda de prensa

POLÍTICA

El plan de Pedro Sánchez empieza a pasar factura a sus aliados

La última encuesta de las autonómicas gallegas refuerza al PP, clava al PSOE en la tercera posición y refleja la lucha de la izquierda

Según las encuestas, al PP nadie le quitaría las mayorías absolutas de Galicia. Algo que responde al coste electoral de los pactos de Sánchez y a la desorientación de la izquierda. Alfonso Rueda conseguiría mantener el legado de Feijóo y, por rebote, enciende las alarmas en Cataluña.

El coste en diferido de los pactos

Lo explicábamos hace poco desde E-Notícies: Sánchez conocía el coste electoral de sus pactos, pero también que lo trasladaría a sus barones. Su objetivo, que era ser Presidente, ya lo ha conseguido aunque sea al precio de hundir al PSOE en las autonomías. Los tempos de Moncloa son diferentes a los de las Comunidades y, además, Sánchez siempre juega corto.

En Cataluña, esto se traduce en el fantasma de una victoria pírrica para el PSC: según encuestas internas, Illa paga la factura de Sánchez con 600.000 votos menos. Esto podría permanecer en el terreno de la especulación y, es más, de la desinformación. Pero lo cierto es que hay indicadores: el último, Galicia, el próximo, País Vasco y las europeas.

Según 40dB, el PP todavía mantendría su sello con denominación de origen gallego: mayorías absolutas. Es decir, nacionalismos de izquierda controlados y Vox fuera de las instituciones. También de un perfil gestor y moderado, Alfonso Rueda se percibe como lo que quiere el votante de Galicia: más de lo mismo.

Podemos en modo ‘banzai’ y el PSOE no despega

La izquierda, tendente a la disgregación, no tiene un buen panorama. El PSOE gallego queda detrás del BNG y casi nadie sabe quién es la candidata de Sumar (Marta Lois). Por otro lado, Podemos se ha inmolado voluntariamente pidiendo el voto para el BNG y Vox no llega ni al 3%.

Aún teniendo en cuenta el factor distorsionador de Galicia (mayorías absolutas), Salvador Illa es probable que esté atento a las encuestas. Los pactos de Sánchez y el cambio de discurso de Illa - amnistía no, amnistía sí - son lo suficientemente recientes como para permanecer en la retina del votante.

Imagen de Salvador Illa señalando con el dedo durante un mítin del PSC

Los aliados de Sánchez salen especialmente mal parados. La lucha entre Podemos y Sumar se entiende como tacticismos partidistas. Podemos le ha devuelto el golpe a Díaz y ha concurrido en solitario para, después, hacer política de tierra quemada: pedir el voto para el nacionalismo.

Queda claro, pues, que Podemos asume las consecuencias de desgajarse de la nave nodriza de Sumar. Algo que, en el conjunto de la izquierda, acaba empujando al PP. Podemos, en fin, hará todo lo posible para existir como partido propio y el PSC está expectante de cómo se traducirá todo esto en Cataluña