Montaje de fotos del guardia civil fallecido en Guadalajara y una imagen de un vehículo de la Guardia Civil
SUCESOS

Muere un guardia civil de 43 años en un trágico accidente en la R-2

Su vehículo impactó de manera frontal contra un camión que conducía en dirección contraria

Un agente de la Guardia Civil falleció ayer miércoles al colisionar el coche que conducía contra un camión que circulaba en dirección contraria en la autopista de peaje R-2 (Guadalajara). Su cuerpo quedó atrapado en el interior del vehículo y tuvo que ser desencarcelado por los bomberos. El accidente tuvo lugar en el kilómetro 41 de la citada autovía, en sentido Madrid.

Por su parte, el camionero, de 66 años, ha sufrido diversos traumatismos a consecuencia de la colisión. Tras el accidente, fue sometido a dos pruebas de alcoholemia y los resultados multiplicaron por cinco la tasa permitida. De manera provisional, se le imputa un presunto delito de homicidio imprudente y dos delitos contra la seguridad vial.

El guardia civil fallecido se trata del cabo primero Peralta. El agente había dedicado la mayor parte de su trayectoria en unidades de élite de la Benemérita, así como en la Unidad de Seguridad Ciudadana de Madrid (USECIC) y el Grupo Antiterrorista Rural (GAR). 

El camionero quintuplicó la tasa de alcohol permitida

Un Guardia Civil de 43 años, fallecía a primera hora de ayer miércoles en un accidente de tráfico que se producía en la Autopista de Peaje R2 a su paso por Alovera (Guadalajara). Tras una confusión en su itinerario, el camionero comenzó a circular en dirección contraria por la carretera. En ese momento, su vehículo impactó de manera frontal contra el turismo implicado.

A la llegada de los servicios de emergencias, los bomberos tuvieron que liberar el cuerpo del conductor del vehículo, que ya estaba sin vida. Por su parte, el camionero fue atendido por los servicios sanitarios tras sufrir diversos traumatismos. En el operativo también han intervenido efectivos de la Guardia Civil y una ambulancia de soporte vital básico.

Tras el siniestro, el camionero fue sometido a dos pruebas de alcoholemia que ambas multiplicaron por cinco la tasa permitida en un conductor profesional. En la primera, el varón dio 0,78 miligramos de alcohol por litro de aire expirado y en la segunda 0,80. Tras estos resultados, el hombre fue detenido y acusado como presunto autor de los hechos.

Se le imputa un delito de homicidio imprudente y dos delitos contra la seguridad vial, uno por conducción temeraria y otro por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Ayer por la tarde pasó a disposición judicial y tras prestar declaración en el Juzgado de Instrucción número 2 de Guadalajara, ha quedado en libertad con cargos.

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