Maya Villalobo, la joven muerta en la guerra de Israel

Maya Villalobo, la sevillana de 19 años que ha muerto en el ataque de Hamas a Israel

La sevillana de 19 años estaba desaparecida desde el 7 de octubre

Maya Villalobo, de 19 años, desapareció el pasado 7 de octubre tras el ataque indiscriminado de Hamás. La joven, que tiene la doble nacionalidad hispano-israelí, se encontraba haciendo la mili en el puesto fronterizo de las Fuerzas de Defensa de Israel de Nahal Oz. 

El destacamento de Maya, también se encontraba en la misma frontera de Israel con la Franja de Gaza, que fue uno de los primeros objetivos de los asaltantes. 

Sobre el ataque al puesto de Nahal Oz, donde se encontraba Maya, se difundieron varios videos en los que los milicianos de Hamás avanzaban hacia la posición israelí. 

Una vez entraron los milicianos de Hamás a las instalaciones militares hebreas, secuestraron a varios soldados israelíes, tal y como lo han difundido por redes sociales. Tras eso, se desconocía el paradero de muchos de los soldados de Israel, hasta que ahora, se ha confirmado el fallecimiento de Maya. 

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha confirmado el fallecimiento de la joven.

“El Gobierno español vuelve a reiterar su más enérgica condena del ataque terrorista de Hamás a Israel y expresa su más profundo pesar y todas sus condolencias a la familia y allegados por la muerte de Maya Villalobo Sinvany”, aseguraban. 

Pedro Sánchez, Presidente del Gobierno en Funciones, ha querido transmitir su pésame ante la muerte de Maya a través de sus redes sociales. Además, ha reiterado la condena a los ataques de Hamás a Israel. 

Pese a eso, Maya no es la única española que se encontraba en territorio israelí. El vasco Iván Illarramendi Saizar, de 46 años, también se encuentra en paradero desconocido. 

Iván, residía en Israel junto a su pareja en Kibutz Kissufim, a dos kilómetros de la franja de Gaza. Los kibutz son colonias judías, que también fueron asaltadas por los milicianos del Hamás. 

Las fuerzas israelíes hallaron la casa de Illarramendi vacía y sin restos de sangre ni cartuchos disparados, por lo que no se descarta el secuestro. El vasco, también pudo llamar a sus padres antes de que los terroristas acudiesen a su domicilio.