Plano medio de Jimmie Åkesson con americana azul y gafas. De fondo se ve el mar y un puente

POLÍTICA

La segunda fuerza política de Suecia propone 'derribar mezquitas'

La formación ‘Demócratas Suecos’ provoca un terremoto mediático al tiempo que las encuestas les sonríen a ellos y a los socialdemócratas

La segunda fuerza política de Suecia y sostén del actual gobierno le ha dado un dolor de cabeza al primer ministro Ulf Kristersson. El líder de los demócratas suecos, Jimmie Åkesson, ha provocado un vendaval político que se ha dejado oír hasta en nuestro país. Se conoce que el socio parlamentario del gobierno ha dicho que había que ‘derribar mezquitas’.

Suecia, el islam y la entrada en la OTAN

A tenor de las reacciones del gobierno, Åkesson ha generado una gran polémica al hablar de ‘derribar mezquitas’. En un momento en el que Suecia está bajo riesgo de terrorismo y negociando su entrada en la OTAN, le acusan de que estas declaraciones puedan suponer una crisis diplomática.

El caso es que Åkesson declaró que ‘necesitamos comenzar a confiscar y derribar mezquitas donde se difunde propaganda antidemocrática, antisueca, homófoba, antisemita’. Esto ha obligado al primer ministro a responder diciendo que ‘en Suecia no derribamos lugares de culto’. Y le ha mandado un recado a su socio: ‘debería entrar en razón y pensar que vivimos en un momento peligroso’.

El peligro diplomático y de seguridad que representa estas declaraciones, han llevado al primer ministro a hacer incluso una declaración institucional. Esto es lo que ha dicho el primer ministro - en inglés - para intentar calmar las aguas:

Con un ojo puesto en las encuestas

La sociedad sueca vive una verdadera crisis interna en lo que a su relación con el islam respecta. Así pues, a principios del 2023 se produjeron quemas públicas de Coranes que tuvieron efectos en la otra punta del mundo. La embajada de Suecia en Irak fue asaltado dos veces el pasado julio: al margen de las tensiones constantes con Turquía, que tiene que aceptar su entrada en la OTAN.

Esta situación ha conducido a que diferentes figuras suecas se hayan pronunciado al respecto. Desde profesores hasta políticos y pasando por expertos en seguridad, casi todos coinciden en condenar las palabras de Åkesson. Pero ahora, el problema para el gobierno es otro y está en las encuestas:

Según los datos del pasado día 29 que proporciona Electomanía, el partido conservador se hundiría hasta el 16%: su peor resultado en veinte años. El partido de la discordia, el SD, superaría en 5 puntos a sus propios socios de gobierno. Y los mejor parados de esta tensa situación son los socialdemócratas suecos, que según estos datos podrían volver a gobernar.