Primer plano de Sílvia Orriols hablando y con los ojos bastante abiertos
POLÍTICA

Sílvia Orriols se las tiene con un colaborador de TV3

La alcaldesa le ha reprochado que pase del español al catalán cuando la red social le permite la traducción automática

La alcaldesa de Ripoll y el periodista Pere Mas han tenido una pequeña enganchada en redes sociales. El motivo, lingüístico. Se conoce que Mas respondió en español a la publicación de una noticia sobre Orriols, algo que la alcaldesa le ha reprochado.

Orriols y el periodismo catalán

Pere Mas es uno de los periodistas con mayor influencia dentro del panorama periodístico catalán. Colaborador en varios canales comunicativos como RAC1, es conocido por haber sido director del ‘FAQs’. Es muy activo en redes sociales y, en definitiva, una pieza importante en el periodismo oficialista catalán.

Por su parte, la alcaldesa de Ripoll no necesita presentación a estas alturas. Su relación con TV3 es más bien mala y se sirve de X para expresarse. El posicionamiento identitario de Orriols entra habitualmente en conflicto con TV3: la última polémica fue la equiparación con Vox.

En lo que sí coinciden, pero no con la misma intensidad, es en el nacionalismo lingüístico. Es bien conocido el nacionalismo de la alcaldesa Orriols y también el de TV3. El encontronazo ha venido precisamente por aquí:

¿Hay que cambiar de idioma?

La polémica es una concreción del debate dentro sobre si hay que cambiar de lengua o si, por el contrario, hay que mantenerse en el catalán. El periodista Pere Mas parece que sí cambia cuando lo considera oportuno. “Cuando me dirijo a un español le hablo en español de la misma manera que con un inglés lo hago en inglés”, ha dicho.

Desde una visión más estricta del nacionalismo lingüístico, la alcaldesa Orriols le reprocha irónicamente que cambie de idioma. “Casualidad que tú renuncies...”. Y le señala que X traduce automáticamente los mensajes “para que nadie renuncie a escribir en su idioma”.

Mas ha aprovechado para dejar caer que habla 4 idiomas. Y también para mandarle un recado a la alcaldesa: “no renuncio al catalán y miro de no ensuciarlo con actitudes sectarias, excluyentes y racistas”. El encontronazo, en definitiva, se mantiene dentro de los márgenes de las temáticas catalanas.