Plano medio de Sergi Sabrià hablando desde el atril del Parlament de Catalunya

POLÍTICA

Sergi Sabrià no tarda ni 24 horas en evidenciar por qué Pere Aragonès lo ha premiado

Si alguien dudaba de que su ascenso dentro del Govern de la Generalitat respondía a intereses electorales, él mismo ha disipado las dudas al día siguiente de su nombramiento

Sergi Sabrià ya ejerce como viceconseller de Estrategia y Comunicación de la Generalitat. El pasado martes al mediodía, Pere Aragonès nombraba a Laura Vilagrà vicepresidenta del Govern y a él como nuevo hombre fuerte del ejecutivo catalán. Si alguien tenía alguna duda sobre los motivos por los que ha sido premiado por el president, él mismo las disipaba cuando no hacía ni 24 horas que había accedido al nuevo cargo.

Todo el mundo ha coincidido a la hora de hacer una lectura respecto a estos cambios en el Govern. Analistas, periodistas y la oposición, ya sea de izquierdas, de derechas, procesista o constitucionalista, llegaban a la misma conclusión. Se trataba de una operación de estética -algo que incluso Aragonès admitió con sus palabras-, que servía para reforzar el núcleo duro del president y para marcar perfil de cara a las próximas elecciones, ahora que estamos en el último año de legislatura.

Sergi Sabrià ya se encargaba antes de la Estrategia y Comunicación del Govern, pero lo hacía sin un cargo de renombre como es el de viceconseller- Y lo hacía desde la sombra. Ahora, considerado casi como un conseller, podrá salir en los medios y trasmitir su discurso a la opinión pública directamente. 

Alguno pensará que esta tarea ya recaía en la portavoz, Patricia Plaja, pero no. Ella seguirá con su rol de comunicación más institucional, mientras Sabrià -un hombre de partido- podrá bajar al fango ahora que el debate político se intensificará por la precampaña electoral.

Todo esto podrían ser teorías si no fuera porque el propio Sabrià no tardó ni 24 horas en evidenciar lo que todo el mundo tiene claro, pero que el Govern se empeña en intentar negar. Este martes, el nuevo viceconseller era entrevistado en TV3 y con su intervención dejaba claro este nuevo rol que tendrá.

Preguntado por si su nombramiento corresponde a una operación de cosmética, Sabrià optaba por pasar al ataque y cargar contra Junts al más puro estilo debate electoral. “Si me hacen hablar de operación de cosmética, me imagino la costumbre de la derecha catalana de cambiarse el nombre del partido cada año. Que los convergentes hayan pasado por cuatro estaciones hasta llamarse Junts, a mí me parece una operación cosmética: representan los mismos valores y esconden sus vergüenzas”, decía.

También ha habido dardo envenenado para Salvador Illa, considerando “operación cosmética” el hecho de “tener un gobernillo alternativo para jugar los fines de semana”. Dos mensajes más propios de un debate que no unas declaraciones de un cargo institucional. Y más cuando no hacía ni 24 horas que había estrenado su nuevo cargo. Claro que, al fin y al cabo, su nuevo cargo consiste en esto: marcar perfil duro ante la prensa ahora que Cataluña ya se está en precampaña. Eso sí, se trata de un cargo pagado por todos y no por el partido.