Montaje con foto de personajes
POLÍTICA

Qué pactos están encima de la mesa y por qué las nuevas elecciones están más cerca

Tanto Puigdemont como Illa lanzan su candidatura a la investidura, pero ahora mismo ningún acuerdo parece cerca

Hagan sus apuestas. Las elecciones ya se han celebrado y el resultado ha dejado un Parlament de Cataluña tan distinto a lo que estábamos acostumbrados que solo parecen posibles dos pactos. Rectificamos: si hacemos caso a Carles Puigdemont hay tres salidas posibles. 

De un lado, un tripartito de izquierdas sería lo más lógico tras los 42 del PSC, los 20 de ERC y los 6 de los Comuns. Lo que pasa es que Esquerra ya ha anunciado que ser irá a la oposición y que descarta formar parte de cualquier ejecutivo. Otra cosa es que los republicanos puedan apoyar alguna investidura, pero no tienen intención alguna de estar en el Govern.

A partir de aquí, Salvador Illa podría buscar los votos favorables de ERC para la investidura y tener un gobierno de él con los Comuns. No parece que sea una tarea fácil, porque Esquerra necesita recuperarse y marcar perfil propio. Votar a Salvador Illa a cambio de nada no es la mejor de las opciones si uno quiere recomponerse.

La intención de Esquerra es que Junts y el PSC exploren ellos mismos cualquier acuerdo y eximirse de responsabilidades. La otra opción que tiene Salvador Illa es mirar hacia el constitucionalismo. La suma del PSC, el PP y Vox tiene 68 diputados, pero Ignacio Garriga ya ha descartado apoyar a los socialistas.

Plano medio de Pere Aragonès y Salvador Illa sentados y dándose la mano

Ahora mismo, pues, Salvador Illa no tendría los 68 votos necesarios ni mirando hacia la izquierda ni a partir de las dos formaciones de derecha españolas. Convencer a ERC será, pues, su principal trabajo, ya que es casi imposible cualquier otro tipo de acuerdo.

Porque no lo hemos dicho, pero la sociovergencia a corto plazo es una quimera. Carles Puigdemont explorará cualquier opción para evitar irse a casa y esto no pasa para investir a Salvador Illa.

El líder de Junts ya ha lanzado la red a ERC para que el procesismo se presente a la investidura. Es curioso, las tres fuerzas -Junts, ERC y CUP- suman ahora 59 diputados y ni con los Comuns y Aliança llegarían a la mayoría absoluta. La jugada de Puigdemont es otra: tener los votos de republicanos y anticapitalistas y jugar con una abstención del PSC a cambio de mantener el apoyo a Pedro Sánchez.

Parece imposible, es verdad. Sería la muerte política de Salvador Illa, el final de un PSC que se ve gobernando y un ejecutivo monocolor de Junts, ya que Esquerra estaría en la oposición. El problema es que la alternativa es dejar caer a Pedro Sánchez.

Puigdemont antes de una rueda de prensa en Argelers

¿Nos vamos a nuevas elecciones?

Vamos a poner orden. Por un lado, tenemos a Illa que quiere un tripartito y tiene el sí de los Comuns y debe convencer a Esquerra. Como mucho, los republicanos podrían votar al PSC la investidura, pero debería ser a cambio de algo de valor, como la financiación o el referéndum. Parece muy difícil.

Del otro, Carles Puigdemont explora sus opciones, que pasan por una abstención del PSC, que ha ganado de calle, a cambio de mantener el Gobierno de Sánchez. Más difícil de creer que el argumento del culebrón de tarde de TV3.

Salvador Illa podría optar por buscar el apoyo del PP, que sería factible, y de Vox, algo mucho más complicado. Descartamos también la sociovergencia ahora mismo, porque sería el fin de Puigdemont.

¿Qué tenemos pues? Un presunto bloqueo que nos llevaría a nuevas elecciones. Si ningún diputado logra sacar mayoría simple, volveríamos a votar en octubre o noviembre. Es decir, Illa se puede presentador con los suyos y los de los Comuns, que sumarían 48 diputados. Si ERC se abstiene necesitaría que hubiera menos de 48 votos contrarios. La suma de Junts, PP, Vox y Aliança es de 65 diputados.

O Salvador Illa convence a Vox y al PP o a Esquerra y los Comuns para tener sus votos favorables o Puigdemont convence a Esquerra y la CUP para que le voten y al PSC para que se abstenga. No hay más. Es por este motivo que unas nuevas elecciones son cada vez una opción más real.

Eso sí, deben tener en cuenta que una nueva campaña contará seguro con Sílvia Orriols en los debates y con espacio de publicidad -y dinero- para Aliança Catalana. Si con el cordón sanitario y la censura han sacado 2 diputados y casi sacan 5, imagínense saliendo por la tele.

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