Primer plano de Carles Puigdemont visiblemente preocupado
POLÍTICA

Puigdemont recoloca a su escudera en Tarragona

Teresa Pallarès cobrará como asesora en el Parlament 2.200 euros en catorce pagas

Antes de cada partido del Liverpool, los aficionados de Anfield entonan a viva voz el ya famoso 'You will never walk alone', que traducido sería 'Nunca caminarás solo'. Eso es exactamente lo que Carles Puigdemont hace con su fiel guardia política, el centenar de personas que, pase lo que pase, viven gracias a Junts. Son los primeros en las listas en el Parlament, el Congreso o en listas municipales. Los reconocerán porque cuando pierden las elecciones -algo que pasa bastante últimamente- son recolocados como asesores.

Esto mismo le ha sucedido a Teresa Pallarès, fichaje 'estrella' de Junts per Catalunya en 2017 en Tarragona tras el uno de octubre. Si el lector ya tiene una cierta edad recordará que Pallarès fue concejala del PSC en Reus de 2003 a 2011 y llegó a ser Subdelegada del Gobierno en Tarragona.

Como muchos visionarios, Pallarès se alejó del PSC y empezó a coquetear con el procesismo a partir del Procés. El estratega Albert Batet la robó de la órbita de Esquerra y la convirtió en diputada. Desde entonces fue una de las fieles de Puigdemont, quien ha controlado la caja y la pasta de Junts, de modo que debe saber bastantes cosas interesantes. Pallarès fue también Delegada del Govern en Tarragona y contra todo pronóstico decidió ser la jefa de filas juntaire en Reus.

Decimos contra todo pronóstico porque quien la conoce sabe que a Teresa Pallarès la política local le ha interesado siempre poco. Mientras era concejala ya ostentó cargos socialistas en la Generalitat y los ciudadanos de Reus no es que la conozcan demasiado. Pallarès encaraba las municipales con la presión de mantener la alcaldía más importante de Junts, pero quedó en tercera posición.

Tras los comicios, el pacto local entre PSC y Junts estaba hecho a cambio de poner a Pallarès en la Diputació de Tarragona, donde tenía muchos números de ser presidenta. Pese a su estrecha relación con Puigdemont, ninguno de los dos supo cerrar el acuerdo y fue ERC quien pactó con el PSC en Reus con la Diputació como moneda de cambio.

De golpe y porrazo, Teresa Pallarès se quedó sin nada. Adiós al sueldo de concejala de gobierno del Ayuntamiento de Reus y a la presidencia de la Diputació de Tarragona. Hubo rumores que la situaban en el Senado, pero fue otro tren que Pallerès vio pasar. Suerte de Carles Puigdemont, que ha salido al rescate de la política tarraconense, que con sus 59 años no quiere volver a su trabajo de maestra. 

El Boletín Oficial del Parlament publicaba hace una semana que Teresa Pallarès pasa a ser asesora del grupo de Junts per Catalunya en el Parlament. Su nuevo trabajo le dará más de 2.200 euros al mes en catorce pagas. A esa cantidad le sumará los 1.000 euros como concejala en la oposición en Reus, de modo que ya tiene sus 3.200 euros para llegar a fin de mes.

A Carles Puigdemont le da igual que su partido deje de gobernar la Generalitat o la Diputació de Barcelona. Para sus pocos fieles, siempre hay un sitio para que sigan cobrando del erario público.

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