Imagen del líder de ERC Oriol Junqueras con cara de sorpresa
POLÍTICA

Junqueras se atrinchera en el poder

El presidente de ERC prefiere asegurarse el control del partido desde la sombra que desgastarse en inciertas contiendas electorales


El cisma abierto en ERC ha obligado a la dirección a cerrar cuanto antes el debate sobre los candidatos para los retos electorales que vienen por delante. El partido ya anunció hace semanas que Pere Aragonès repetirá como candidato en las catalanas. Y ahora anuncia que Diana Riba repetirá como cabeza de lista en las europeas.

El presidente del partido, Oriol Junqueras, se descarta definitivamente para encabezar las listas de ERC en Europa o en el Parlament. El retraso de la ley de amnistía hacía ya muy difícil que pudiera presentarse a las europeas. Pero lejos de representar un contratiempo, ha servido para reforzar la meditada estrategia de Junqueras.

Su plan pasa para asegurarse el control del partido desde la sombra sin desgastarse en las más que inciertas contiendas electorales. Con la designación de Diana Riba mantiene a una de sus aliadas como líder del partido en el frente europeo. Y el nombramiento de Aragonès también le viene bien porque será el primero en caer si hay un batacazo electoral.

Junqueras lo tiene todo bajo control

ERC atraviesa una doble crisis, una interna, por la división entre el sector de Junqueras, el sector de Aragonès y el sector crítico, y una externa, de confianza de los votantes. La prioridad es cerrar la herida de la división interna. Con las designaciones, Junqueras cierra el debate del enfrentamiento con Aragonès y barra el paso al sector crítico de Esquerra.

Fotomontaje con una imagen de fondo del Parlament de Cataluña y al frente Oriol Junqueras y Pere Aragonès

La situación de ERC es muy diferente a la de Junts, donde sus opciones de renacer pasan por la recuperación de la figura de Carles Puigdemont. De hecho, en Esquerra hace ya tiempo que piensan que la figura de Junqueras resta más que suma. Él mismo considera innecesario correr el riesgo de encabezar un más que probable fracaso electoral.

De ahí que no plantara cara a Pere Aragonès para ser el candidato en las catalanas, y que tampoco haya esperado a ver qué pasa con la amnistía para renunciar a las europeas. Su lugar está ahora en la sala de máquinas, en la sombra. Desde allí quiere maniobrar para acabar con la división y asegurarse el poder absoluto.

ERC, en busca de la estabilidad

Las designaciones tienen también que ver con la convicción de la dirección de que no es el momento para experimentos. ERC confía en Diana Riba, que ya encabezó las listas en las elecciones europeas de 2019. Además, la eurodiputada ha seguido la línea marcada por el tándem Junqueras-Rovira en materia internacional.

Riba ha defendido desde Bruselas los derechos políticos de los represaliados como Oriol Junqueras y Marta Rovira. Además, se ha codeado en las instituciones europeas con altos representantes como David Sassoli (expresidente de la Eurocámara) y Didier Reynders (comisario de Justicia). Esto da empaque a la candidatura y asegura la posición relevante de una aliada de Junqueras en una institución fundamental.

Con la elección de Aragonès también se da continuidad, apostando por el perfil institucional del President. El propio Aragonès ha dicho muchas veces que su obra de gobierno va más allá de los cuatro años, y el partido cree que es el momento de buscar la estabilidad. Mientras, Oriol Junqueras espera su momento desde la sombra, un momento que quizás llegue con la amnistía y con Pere Aragonès en la lona tras el posible batacazo electoral.

➡️ Política

Más noticias: