Montaje de Alejo VIdal-Quadras, con unos documentos
POLÍTICA

El informe secreto que guardaba Vidal-Quadras: relacionado con su intento de asesinato

El fundador de Vox ha asegurado que el intento de asesinato ha sido orquestado por el régimen iraní


El expresidente del PP y fundador de Vox, Alejo VIdal-Quadras, guarda en su casa que podría ser el móvil de su intento de asesinato. Y es que el político tiene una carpeta que contiene los 35 opositores iraníes que, en 2013, financiaron en secreto el partido de Abascal.

Este documento mecanografiado detalla tanto los nombres y apellidos de estos pagadores, como las cantidades que aportaron a Vox. 

El dinero de estos disidentes al régimen islámico sirvió para pagar el alquiler y otros enseres de la primera sede del partido en la calle Diego de León, en Madrid.

Además del local de la calle madrileña, el millón de euros que recibió el partido de Vidal-Quadras sirvió para pagar a sus dirigentes. Santiago Abascal, que por aquel entonces ocupaba el cargo de secretario general, también se benefició de este pago. 

Primer plano de Alejo Vidal-Quadras con cara seria y una foto pequeña al lado de una ambulancia del Samur

El partido, que ahora lidera Abascal, utilizó también un 80% de ese pagó iraní para financiar la campaña al Parlamento Europeo en 2014. En total, unos 800.000 euros fueron destinados a dicha campaña, en la que Vox obtuvo solo un 1,56% de los votos electorales. 

Vidal-Quadras, enemigo del régimen iraní

Todos estos pagos, junto a los nombres de aquellas personas que los financiaron, se encuentran en casa de Vidal-Quadras, en la calle Núñez de Balboa. A escasos metros de su domicilio, en el madrileño barrio de Salamanca, fue donde el pasado jueves dos sicarios intentaron acabar con su vida. 

Tras el ataque, Vidal-Quadras declaró ante la Policía y aseguró que su intento de asesinato se enmarcaba en una venganza del Gobierno iraní. El fundador de Vox lleva un cuarto de siglo luchando contra el régimen junto al Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI). 

De hecho, los 35 pagadores que financiaron el partido, provenían del CNRI. Este grupo, que tuvo un brazo armado, protagonizó una batalla en los tribunales para que Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Europea, los sacaran de las listas de organizaciones terroristas.  

Pese a ser conocedor de dicha información, Vidal-Quadras nunca ha hablado sobre los iraníes que financiaron su partido. Según aseguró en una entrevista a El País, el político no podía facilitar la identidad de dichas personalidades. 

En sus cuatro primeros años de vida, el partido de Santiago Abascal recibió hasta 141 transferencias de fondos procedentes de militantes iraníes del CNRI. Pese a eso, los nombres de estos centenares de personas de muchos puntos del mundo, no figuran en la cuenta bancaria del partido. 

Estas donaciones israelíes se presentaron en una hoja de Excel al Tribunal de Cuentas. Este organismo fiscalizador no auditó dichas donaciones porque el partido no obtuvo representación en aquel momento. 

Vidal-Quadras aclaró que aquellas donaciones no fueron recibidas desde el CNRI, sino que fueron sus militantes a título individual los que le hicieron las donaciones “a su persona”. Y es que la Ley de Financiación de Partidos Políticos prohíbe que los partidos reciban ingresos de organizaciones extranjeras. 

Tras abandonar la política, el expresidente del PP y fundador de Vox, siguió vinculado a esta organización, que ha intentado convertirse en un referente de la oposición iraní en el exilio.

El CNRI, a través de su embajada en Madrid, ha asegurado que la organización no tiene nada que ver con el intento de asesinato Vidal-Quadras. Aun así, desde hace un año, el político catalán figura en una larga lista de enemigos del régimen iraní.

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