Montaje de fotos de un joven cabizbajo con una mano sujetando billetes de euro al lado

POLÍTICA

Son tiempos difíciles para los jóvenes

Un reciente informe avisa de la brecha generacional que se está produciendo en España: la riqueza se concentra en los mayores

Hay en el ambiente una sensación de desasosiego entre los jóvenes. Y los estudios académicos que de un tiempo a esta parte están apareciendo le ponen cara y ojos a la situación. Porque, sí, en efecto: la juventud en España lo tiene mal en comparación con los mayores.

Un reciente informe de la fundación Afi Emilio Ontiveros así lo pone de manifiesto. Y son ni los primeros ni serán los últimos que pongan este asunto sobre la mesa. Lo más preocupante es que esta situación puede provocar un conflicto generacional.

Rentas bajas: no se puede ahorrar y viceversa

‘Un mayor nivel de renta, y por tanto de capacidad de ahorro, permite una mayor acumulación de riqueza que a su vez deviene en mayores niveles de renta disponible’, dice el informe. Es decir, que si el dinero cunde, se capitaliza en ahorro, que a su vez conduce a más rentas y así sucesivamente.

Con el precio de la vivienda disparado en algunos lugares y salarios bajos, los jóvenes se estancan en un círculo vicioso. Es decir, que no pueden ahorrar - que en España es sinónimo de comprarse pisos - y por lo tanto se estanca su desarrollo económico. Por su parte, son los mayores (más de 65 años) los que disponen de una buena situación económica.

En este sentido, el informe señala algo esencial sobre la situación económica de los mayores. ‘Han experimentado un crecimiento en su renta desde 2005, sin haber sufrido caídas con la crisis de 2008, lo que sí sucedió sin embargo para todos los demás tramos de edades’. Así, por ejemplo, las pensiones no dejan de subir al tiempo que se espera la llegada de 14 millones de boomers al sistema.

La concentración de riqueza en los mayores

En suma, que la situación laboral e inmobiliaria han llevado a un cambio determinante que ha quedado reflejado en los datos. Hace veinte años, el 70% de los jóvenes tenía vivienda en propiedad: hoy, es el 36%. Este un indicador de la descapitalización de la juventud.

Esta situación es paralela al consumismo y al hedonismo depresivo de los jóvenes. En esta línea, el informe también habla de una ‘mayor cultura del consumo en España’ y de la ‘confianza en redes de protección tanto familiares como asociadas al Estadio del Bienestar’. Esto es que, que la concentración de riqueza en los mayores conduce a una redirección de las rentas hacia sus hijos.

Así pues, la acumulación de la riqueza en pensionistas invierte la pirámide natural: que sean los jóvenes los que soportan a los mayores y no al revés. Un tercio de los padres, por ejemplo, tiene que ayudar a sus hijos a llegar a final de mes. Y a todo esto, la explosión de pensionistas que se prevé hasta 2050 lleva a España a una situación por ahora incierta.