Primer plano de Ignacio Garriga de Vox muy sonriente

POLÍTICA

Ignacio Garriga sigue su ascenso meteórico dentro de Vox

El líder de la formación, Santiago Abascal, culmina su reforma interna para poner fin a las tensiones y pone a Garriga de número dos

Santiago Abascal ha publicado la candidatura con la que pretende liderar el partido durante cuatro años más. Los cambios internos que busca con esta candidatura son de calado. Se eliminan las tres vicepresidencias, que se concentran en una y bajo el control del actual secretario general, Ignacio Garriga.

Reformas en Vox

Había ruido estos días en Vox. El partido estaba de reformas y, como suele ocurrir en estos casos, había quejas. Dirigidas como siempre a la dirección, a la que se le acusaba de ‘búnker’.

Para apagar este incendio, Abascal ha abierto la cúpula a los líderes territoriales con su nueva candidatura. Quedará así un partido menos vertical, más repartido y, sobre todo, más controlado. Ha mantenido a Ortega Smith y ha hecho espacio para los líderes territoriales en el puente de mandos.

También ofrece una profunda reforma en el Comité Ejecutivo Nacional. Lo más destacado es la simplificación de las vicepresidencias, que se concentran en Ignacio Garriga. Por otro lado, se triplican los vocales: de 5 a 17.

Con estas reformas incluidas en la candidatura, Abascal intenta adaptar el partido a la nueva distribución de poder. Las últimas elecciones y pactos con el PP han dado cuotas de poder a nivel municipal y autonómico. Algo con lo que el líder de Vox ha tenido que contar para rediseñar el partido.

Garriga, el gran beneficiado

Esto da carpetazo al malestar interno que se vivía en Vox desde las salidas de Olona y Espinosa de los Monteros. Entonces surgieron voces críticas y Abascal se afanó en adelantarse a la revuelta interna. Adelantó la Asamblea General que elegiría a la dirección y, de paso, desarmó los rumores de que Ortega Smith planeaba una candidatura propia.

El gran beneficiado de esta situación es Ignacio Garriga. Mientras que Ortega Smith y Buxadé pasan a vocales, Garriga sube a vicepresidente. Así, cuando se formalicen estos cambios se acabará con la tricefalia que ha dado tantos dolores de cabeza a Abascal.

De esta manera, el segundo al mando de todo el partido será Garriga. Algo que indirectamente potencia el peso de Cataluña dentro del partido.