Montaje con un primer plano de Pere Aragonès con cara seria y de fonde una cola de inmigrantes ilegales llegados a Canarias

POLÍTICA

La Generalitat asume por primera vez que tiene un problema con la llegada de menas

Ha pedido al Gobierno recolocar en otros lugares de España los menas que llegan a Cataluña

El Govern de Pere Aragonès ha mantenido hasta ahora un encomiable esfuerzo para sostener su relato. Este consiste en negar que haya una crisis migratoria en Cataluña y en seguir promoviendo la acogida de refugiados. Pero la llegada masiva de menas ha hecho que se den de bruces con la realidad, y reconozcan por primera vez que sí hay un problema.

En 2023 llegaron dos mil menas más de lo esperado, un aumento del 117% que desbordó por completo las previsiones del Govern. El problema de la llegada masiva de menores no acompañados persiste, hasta el punto de tener que pedir ayuda al Gobierno. Con ello, el Govern de Pere Aragonès reconoce que sí hay un problema. 

El gobierno catalán ha pedido al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que reparta en otras comunidades los menas que llegan a Cataluña. El secretario general de Drets Socials, Oriol Amorós, ha señalado que “estamos acogiendo” a los menores que llegan a Canarias, del sur de la península y de otras comunidades. La realidad es que pese al relato del Govern, el sistema catalán de protección no puede hacerse cargo de todos ellos, y por eso piden ayuda a la administración central.

Sistema desbordado y petición urgente

La situación es tan desesperada que muchos de estos adolescentes acaban teniendo que dormir en comisarías de los Mossos. Ahora, Amorós se queja de que “no han llegado a Cataluña nadando o en barco”. Y recuerda que “hay una administración central que se encarga del flujo y el control de la inmigración en nuestro país”.

La Generalitat dice atender una media de 70 llegadas a la semana, lo que supone 300 al mes. Esto ha desbordado el sistema de acogida en Cataluña, con una capacidad muy inferior de plazas para atenderles. Otro de los problemas es que la mayoría llegan de forma espontánea, y el sistema tiene que atenderles.

“Con los repartos pactados con todas las comunidades no nos ha tocado acoger ni a un centenar de niñas de las Canarias. Pero de forma espontánea llegan a Cataluña entre 60 y 70 niños migrantes cada semana que debemos atender”, lamenta Amorós. El gobierno catalán vuelve a quejarse de los fondos recibidos por el Estado.

Los próximos seis meses

El gobierno catalán pide dos cosas, un reparto equitativo de los menores no acompañados y fondos económicos acordes con el incremento. “Lo que pedimos es que pueda hacer un reparto equitativo de los que están llegando también a la península. Sabemos que estas llegadas de Canarias nos van a impactar en los próximos seis meses”, ha afirmado Amorós.

Ante la situación de urgencia, el Govern ha abierto equipamientos de emergencia, que sin embargo van a ser insuficientes si la cosa sigue igual. Por eso han pedido al Gobierno una solución urgente al problema. Si esta ayuda no llega, el siguiente paso será vaciar los centros de acogida para poder acoger a nuevos llegados.

Según Amorós, la Generalitat atiende a unos dos mil jóvenes “que han cumplido la mayoría de edad, están trabajando pero no encuentran una vivienda para emanciparse”. El Goven hace el siguiente llamamiento: “Quien esté buscando un inquilino, que sepa que hay jóvenes capacitados, resilientes y con trabajos estables que pueden hacer frente a los recibos y que necesitan una oportunidad”.