Primer plano de David Mascort, luciendo un pin de la Agenda 2030 y mirando con cara de enfadado al frente

POLÍTICA

David Mascort, el conseller señalado tras las últimas crisis del Govern

Los recientes problemas en Cataluña ponen en el ojo del huracán al responsable de la Consejería de Acción Climática, que lleva menos de un año en el ejecutivo catalán

Normalmente, la Consejería de Agricultura (ahora llamada Acción Climática, Alimentación y Acción Rural) es de las carteras con menos relevancia dentro del Govern de la Generalitat. Por lo menos, comparado con Interior, Economía e incluso Empresa o Educación. Pero la realidad que vive Cataluña ha puesto a David Mascort, responsable de Acción Climática, en el ojo del huracán.

Ahora mismo, dos de los principales problemas que tiene la Generalitat encima de la mesa son las protestas de los agricultores y la grave sequía que sufre Cataluña. Dos realidades que afectan directamente a la Consejería liderada por Mascort, que ha quedado como señalado en las dos crisis más destacadas que tiene que solventar actualmente el ejecutivo catalán.

Porque, aunque el Govern culpe de la sequía a la falta de lluvias e intente eludir responsabilidades en las protestas del sector primario, a nadie se le escapa que la Generalitat no ha hecho los deberes en la gestión del agua y que los payeses también culpan al ejecutivo catalán de la burocracia que les impone. Así que, ni los intentos de escurrir el bulto salvan a David Mascort de la diana de las críticas. De hecho, los agricultores han llevado este miércoles sus movilizaciones delante de la sede de su consejería. 

David Mascort, siempre con su pin de la Agenda 2030 en la solapa de su americana, tiene que gestionar estas dos problemáticas. Lo hace tras más de 20 años dedicados a la política. Desde 2016 ejerció como Secretario General de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, cargo que desempeñó hasta junio de 2023 cuando sustituyó al frente de la Consejería de Acción Climática a Teresa Jordà (que dejó su puesto para hacer de diputada de ERC en el Congreso). Este ascenso permitió a Mascort pasar a cobrar 120 000 euros anuales.

En menos de un año como consejero, David Mascort ya tiene encima de la mesa dos patatas calientes. Sobre él recae la responsabilidad de dos problemas que, eso sí, vienen de tiempo atrás. Diez años de procés escondiendo el polvo debajo de la alfombra tiene sus consecuencias. Y la falta de inversiones para potabilizar agua y la tendencia política de los últimos años de ir exprimiendo al sector primario pensando que no había consecuencias, ha acabado estallándole a la cara a Mascort.

El Govern de ERC trata de eludir responsabilidades haciendo eso que tan bien sabe hacer: culpar a terceros antes de asumir la culpa. Pero todo el mundo sabe que los republicanos llevan gobernando en Cataluña 15 de los últimos 20 años. Y gestionando esta consejería los últimos ocho años. En cualquier caso, le toca a David Mascort comerse un marrón del que él es actualmente el máximo responsable político, pero que también tiene como otros culpables. Entre ellos están sus predecesores: Teresa Jordà (ERC, 2018-2023) y Meritxell Serret (ERC, 2016-2017) o partidos como Junts, con los que han gobernado varios años juntos.