La CUP se autoproclama ‘la única alternativa independentista’ y le llueven los palos
Los usuarios tienen memoria y no olvidan el papel de la CUP durante todos los años del procesismo
El objetivo de la CUP es dejar de ser irrelevantes. Después de las elecciones autonómicas del 12M, cuando los cupaires perdieron la llave de gobierno, quedó constatado que la CUP era un partido mantenido artificialmente con vida por el procesismo. Pero, una vez perdida la mayoría independentista, la CUP ha quedado en una tierra de nadie, entre la impotencia política y el desprecio social.
Por el momento, el partido ha intentado enderezar la situación con una reforma interna, el conocido como Procés Garbí. Pero esta reforma se ha reducido a hacer los cambios de intendencia mínimos para que un partido político pueda funcionar. Han alargado el mandato de la directiva y ha diferenciado al secretario general del coordinador del partido.
Por el resto, y a nivel ideológico, la CUP sigue instalada en una especie de resurrección procesista. Hablan de embates democráticos y de movilizar al “independentismo popular”. De hecho, plantean incluso que son la “única alternativa independentista y de izquierdas que existe en el Parlament”.
Lo mismo de siempre
Así se ha expresado Susana Capelladas, la nueva portavoz del partido, en una entrevista para El Món. Capelladas ha vuelto a insistir en que la CUP ha pasado página y plantea una estrategia adaptada al nuevo escenario político. Tres son los ejes de esta estrategia: “liberación nacional”, “transición ecosocial” y “defensa de los derechos civiles y políticos”:
En última instancia, la CUP no se ha movido lo más mínimo de sus ideas anteriores. Para los cupaires, el proyecto independentista es indisociable de aglutinar todas las causas sociales habidas y por haber. Esto explica que una de las curiosas características del procés fuera la infiltración de toda clase de problemáticas ‘woke’, amplificadas por la prensa subvencionada.
La CUP se mantiene así en su idea de que el independentismo es sinónimo de la izquierda. Por esto dicen ser la única alternativa en el Parlament. Pretenden así poder disparar tanto a ERC (por no ser de izquierdas) como a Junts (por no ser independentistas).
“Decimos siempre que ahora mismo somos, seguramente, la única alternativa independentista y de izquierdas que existe y que, además, tiene representación en el Parlament. Ante un independentismo que no está haciendo de independentismo y unas izquierdas que no están haciendo de izquierdas, tenemos otra voz claramente opositora, anticapitalista e independentista”. Así se ha expresado la portavoz Capelladas.
Las reacciones de los usuarios
Estas palabras no han convencido ni mucho menos a los usuarios en redes sociales. Han sido multitud los que se han mostrado indignados ante esta reivindicación de la CUP. Y es que, más que una opción independentista, para los usuarios, la CUP es una opción antiindependentista.
“Solo sois un caballo de Troya”, “Afortunadamente, tenemos memoria”, “No sois nadie, habéis perdido el crédito”. “Las urnas os juzgarán”, “Ahora mismo hacéis más contra el independentismo que contra el españolismo”. Así se expresaban los usuarios, que ni muchos menos han perdido la memoria de todos estos años procesistas.
Más noticias: