Imagen de dos agentes de los Mossos d'Esquadra deteniendo a un hombre

POLÍTICA

25 multirreincidentes fueron detenidos casi 900 veces en Barcelona en 2023

La seguridad capitaliza el debate político en Cataluña

La seguridad está siendo el tema estrella del debate político en Cataluña en el arranque de este 2024. El cambio de posición de Junts per Catalunya, y las acusaciones de la izquierda de comprar el discurso de la extrema derecha, han puesto el debate patas arriba. Las cifras muestran sin embargo que el problema está ahí.

Según publica hoy La Vanguardia, el año pasado, en Barcelona, 25 multirreincidentes fueron detenidos hasta en 893 ocasiones. Se trata de delincuentes varones que acumulan 1.432 antecedentes policiales. La mayoría de los delitos fueron contra la propiedad, hurtos y robos con violencia e intimidación.

Según los datos, cada uno de estos multirreincidentes fue detenido 35 veces de media, lo cual significa tres veces al mes. Otro dato llamativo, de sus 124 entradas en prisión, un 80% salieron antes de los dos meses. Este es uno de los factores que explica el fracaso de la reforma de la ley para atajar este problema.

Impunidad para cometer delitos

Los responsables de la mayoría de delitos en Barcelona son personas recién llegadas que tienen el robo como su principal medio de subsistencia. El corto período de tiempo que pasan en la cárcel les ofrece la impunidad necesaria para seguir actuando. Una situación alarmante que ha desatado el debate social y político.

Cuando estos multirreincidentes son detenidos, reciben una citación judicial a seis meses vista para un juicio rápido. Los delincuentes esperan la fecha del juicio en la calle, así que pueden seguir delinquiendo con total impunidad. Durante este tiempo siguen robando en la calle, a veces aprovechando descuidos, y a veces con violencia.

Una vez constatado el fracaso de la reforma del Código Penal que entró en vigor en 2022, la Conselleria de Interior ha solicitado al Gobierno central nuevos cambios. El propio conseller, Joan Ignasi Elena, solicitó al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, una reforma urgente del Código Penal. Mientras, el debate sigue abierto.

El debate se calienta

El hecho de que muchos de estos multirreincidentes sean extranjeros complica y calienta el debate en Cataluña. Junts per Catalunya, hasta ahora prudente, pide la expulsión de los extranjeros que cometan delitos de forma continuada. Y exigen el traspaso de competencias de inmigración para gestionar el problema desde el Govern.

Unos postulados que arrastran al partido de Jordi Turull y Carles Puigdemont al terreno de Aliança Catalana. El partido de Sílvia Orriols, estigmatizado como “extrema derecha”, ahora saca pecho por el cambio de posición de Junts. Mientras, la izquierda acusa a Puigdemont y los suyos de haber comprado el discurso del “fascismo”.

Para partidos como ERC y la CUP el problema de la seguridad es mucho más complejo, y no se puede reducir a la inmigración. Sus propuestas pasan por reformar el código penal, reducir las desigualdades y mejorar la educación. Este promete ser uno de los debates estrella de la carrera electoral hacia las autonómicas.