Montaje de fotos de un Portal de Belén y Vicent Partal de VilaWeb
OPINIÓN

Cimas de la intelectualidad indepe: el Partal de Belén

El buey y la mula del Partal de Belén son los insignes, Albano Dante Fachin y Josep Costa, luminarias generacionales

Cuando un valenciano, un ibicenco y un argentino se juntan para decidir lo mejor para los catalanes, uno sabe que vendrán grandes tardes de gloria.

El buey y la mula del Partal de Belén son los insignes, Albano Dante Fachin y Josep Costa, luminarias generacionales.

ADF, más argentino que el peluquero de Maradona, llegó a España conforme a alguna nefasta conjunción planetaria y de inmediato procedió a:

  • Hundir todo partido en el que ha militado, según una lógica predatorial propia de los cultivos bacterianos. Dichos partidos, por lo demás, son cada vez más minúsculos. Es de suponer que ADF acabará postulándose para presidente de su comunidad de vecinos, logrando en unos pocos meses que la tierra se trague el edificio.
  • Gesticular de manera constante, como si su verbosidad letrinesca no fuera suficiente, como si el fascismo a su alrededor se manifestara en moscas invisibles.
  • Maldecir de toda manera y forma al país que vino voluntariamente y que en absoluto hace nada para retenerle.

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Su interlocutor en la Mítica Crítica Política Partalítica es el ibicenco Josep Costa, persona que va dando lecciones sin que se sepa que jamás, nunca, haya hecho cosa alguna. Su mérito principal consiste en no pestañear durante horas, mientras mantiene una sonrisa extremadamente inquietante. Lo que explica Josep Costa a nadie le importa: todo el mundo está frente a la pantalla esperando el día en qué o bien pestañee o bien deje de sonreír como un maníaco de barrio.

Estos encuentros colosales suelen estar moderados por Txell Partal, gárgola heredera del imperio, que se dedica a asentir en la dirección equivocada y a disimular bostezos.

Las tietes y los guitarristas raholianos histéricos, que son el humus del que (flor aberrante y misteriosa) brota el partalismo, consumen los videos del Partal de Belén de manera disciplinada, para mantener altos los niveles de veneno en sangre y así evitar volver a vivir en la realidad.

¿Cómo podemos agradecer a estos dos titanes las horas de gozo que nos proporcionan de manera altruista y cotidiana? ¿Cómo celebrar de manera suficiente el espectáculo? Un día los fanáticos volverán a sus tugurios y la gente podrá volver a pasear tranquila por la calle - seremos felices, sí, pero añoraremos estas ordalías semanales, esta Gran Fiesta de la Memez.

Cuanta dignidad.