Pedro Sánchez con el logo de El Nacional, La Vanguardia y eldiario.es

OPINIÓN

Antich y Godó, enemigos íntimos, al rescate de Frankenstein con Escolar de comparsa

Una "investigación" de tres medios que nada tienen en común desvía la atención política tras lo vivido hace una semana en el Congreso y certifica que Pedro Sánchez va a por todas

Este lunes por la mañana nos levantábamos con la publicación de una "investigación" conjunta de La Vanguardia, El Nacional y Eldiario.es sobre la denominada operación Cataluña. Según publicaban los tres medios, el Gobierno de Rajoy habría actuado al margen de la ley para investigar y obrar contra los partidos procesistas. Tanto El Nacional, como La Vanguardia y Eldiario.es sustentan sus informaciones con varios documentos oficiales a los que han tenido, curiosamente, acceso a la vez.

La Operación Cataluña señala directamente al ministro Fernández Díaz y asegura que Mariano Rajoy estaba al caso de las informaciones. No es nada nuevo, pero esta vez hay algo distinto: la publicación de notas de la policía, de documentos oficiales y la promesa de que habrá más contenido. Pedro Sánchez ha sido el primero en valorar las informaciones y las ha catalogado como "uno de los hechos más lamentables y vergonzantes de la democracia española". 

Mariano Rajoy, junto a Jorge Fernández Díaz en una foto de archivo cuando los dos formaban parte del Consejo de Ministros

Es evidente que, de confirmarse, estaríamos ante un nuevo abuso de poder legal del Estado, que se saltó la ley para frenar al procesismo. Aunque muchos puedan pensar que se trataba de legítima defensa, al Estado se le debe exigir el deber de cumplir la ley, al igual que a todos los partidos políticos. Si fue como dice la "investigación", que se presenten los papeles delante la justicia y que esta actúe. Ahora bien, asumida esta tesis, no deja de sorprender esta "investigación" conjunta de tres medios.

Primero de todo porque en Cataluña es público y notorio que La Vanguardia se la tiene jurada al director de El Nacional y viceversa. Antich salió de malos modos del Grupo Godó y creó su periódico a partir de los contactos hechos en La Vanguardia. Que ahora los dos medios inicien una investigación conjunta no puede dejar de sorprender. Sumar a Eldiario.es a la ecuación solo puede certificar que se trata de una operación más política que periodística.

A nadie se le escapa la proximidad de Ignacio Escolar y Eldiario.es con el Gobierno de coalición del PSOE y Sumar. El giro progresista de La Vanguardia es también una evidencia. El periódico de Godó es ahora más próximo a Yolanda Díaz que al empresariado, en un viraje difícil de comprender y que solo responde, es de suponer, a intereses económicos. La Vanguardia ya no es un periódico que ejerce la influencia en Cataluña, pero tampoco se ha convertido en un contrapoder a El Mundo o ABC. El tercero en discordia, El Nacional, es desde el primer día el brazo informativo de Carles Puigdemont y, léase como un piropo, tampoco se esconde de ello.

Montaje Pedro Sanchez junto a Arnaldo Otegui, Irene Montero, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras

Los tres medios, pues, forman parte del aparato mediático del Frankenstein 2.0 y lo hacen desde realidades distintas. Un digital procesista, un digital de izquierdas de Madrid y un periódico de papel que un día fue de orden y ahora ha asumido el buenismo y organiza actos con Zapatero para sus suscriptores. La sensación es que Pedro Sánchez ha sabido escoger bien a quién filtrar la información y enviar la documentación. 

Pedro Sánchez, con todo y a por todas

El presidente del Gobierno es un superviviente, de eso no hay duda. Y lo es porque ha dejado la ideología de lado para priorizar el poder. Por eso puede pactar con Sumar, Junts o el PNV ahora y en su día llegar a acuerdos con Ciudadanos. Votar el 155 y ahora amnistiar a Puigdemont. Y para sobrevivir ha decidido ir a por todas y utilizar todas sus armas para atacar a sus enemigos y legitimar su Frankenstein. 

Foto de familia, del presidente del Gobierno de la XV legislatura, Pedro Sánchez (c), junto a las vicepresidentas y ministros del Ejecutivo, a su llegada a la reunión del Consejo de Ministros, en el Palacio de La Moncloa, a 22 de noviembre de 2023, en Madrid

De aquí que la campaña mediática contra el rey Felipe o la "investigación" publicada este lunes. Detrás hay una estrategia evidente del Gobierno de PSOE y Sumar para cerrar filas: el ellos (el inoperante y patoso PP de Mariano Rajoy y el fantasma de Vox) y el nosotros. Los buenos contra los malos. Y a partir de esta premisa va con todo, consciente del desgaste que ya sufre pese a empezar la legislatura.

Nos es ninguna novedad que la mayoría de medios sobreviven gracias al dinero público. La publicidad institucional se ha convertido en la principal arma de los gobiernos para controlar la opinión pública. Este 2023 salía a la luz que el Gobierno de Sánchez había autorizado 440 millones de euros para publicidad. Pueden imaginar a qué medios.