Montaje fotográfico entre una imagen de un pantano vacío y un grifo
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Cuando llegarán las restricciones de agua en los grifos domésticos catalanes

La falta de lluvias podría desencadenar restricciones, ya que en Cataluña nos encontramos en fase de alarma por la sequía

Cataluña se enfrenta a la posibilidad de entrar en emergencia por sequía en las próximas semanas, según advierten expertos. Aunque Barcelona ha logrado mantener un consumo relativamente bajo de agua potable, la falta de lluvias podría desencadenar restricciones. La medida se prevé en el suministro del agua y en los próximos meses.

La ciudad, que consume en promedio 173 litros de agua por habitante y día, ha implementado un plan de tres fases de emergencia. Actualmente, se espera que las restricciones no impacten los grifos de los ciudadanos hasta el verano, cuando se alcanzaría la fase de Emergencia III. Sería entonces cuando se superaría el límite máximo de consumo establecido en 160 litros por persona y día.

Las medidas previstas si la situación no mejora

Representantes del Ayuntamiento de Barcelona han detallado las medidas que se tomarán en caso de que la situación no mejore. La ciudad confía en mantener el abastecimiento gracias a recursos alternativos como agua freática, desalinización y agua reutilizada, que ahora representan el 80% del suministro.

No obstante, la declaración de emergencia tendrá impactos en servicios municipales como el riego de espacios verdes, que se reducirá significativamente. La prohibición de regar zonas verdes incluso con agua freática ha generado preocupaciones, aunque el Ayuntamiento ha solicitado la posibilidad de hacerlo.

El riego de calles y la limpieza urbana también se verán afectados. Por ello, será necesaria una reorganización del personal y la implementación de turnos 24/7 para mantener la limpieza viaria con agua del subsuelo.

Las piscinas de cara al verano, otra de las preocupaciones

La emergencia también afectará el uso de piscinas públicas. Mientras, el Ayuntamiento busca la autorización para utilizar agua freática en el rellenado mínimo.

Paralelamente, se preparan inversiones a corto plazo en infraestructuras para conectar más zonas de la ciudad al agua freática. De igual forma, se planea una ordenanza para obligar a nuevas construcciones a reutilizar aguas grises.

La reunión de la mesa de sequía está programada para el 16 de enero. Entonces se reunirán a diversas entidades y autoridades para abordar la situación y coordinar esfuerzos.

Cabe destacar que, desde 1999, Barcelona ha experimentado una notable reducción en el consumo de agua. Aún y así, la actual sequía plantea nuevos desafíos y la necesidad de medidas adicionales para garantizar la sostenibilidad del suministro.