Montaje de Feijóo, Puigdemont y Sánchez
POLÍTICA

Otro volantazo de Carles Puigdemont: ahora flirtea con el PP

Junts aumenta la presión sobre el PSOE

Junts per Catalunya no sabe adónde va, y sus últimos movimientos son una clara evidencia. Primero, Toni Comín admitió que han aparcado la vía unilateral para explorar el referéndum acordado en el marco de la Constitución. Ahora, Puigdemont habría amenazado con aliarse con el PP para una moción de censura.

La información ha sido difundida por el portal Politico, especializado en política europea. Según afirman, Puigdemont confesó sus intenciones a Manfred Weber, presidente del grupo popular en el parlamento europeo, en un breve encuentro en Bruselas. “Puigdemont contó a un sorprendido Weber que podría aliarse con el PP para derrocar al Gobierno de Pedro Sánchez con una moción de censura”.

Según el citado medio, el líder de Junts afirmó que “si no hay avances suficientes con el PSOE en las negociaciones para el reconocimiento de Cataluña como nación, podríamos votar con el PP para tumbar los presupuestos de Sánchez”. Se trataría de un nuevo volantazo de Junts, que no acaba de saber por dónde tirar.

Sin una estrategia clara

Además, según esta información, tanto Comín como Puigdemont trasladaron a Weber su confianza en el encaje legal de un referéndum en la Constitución española. Algo que el propio Toni Comín confirmó ayer, en una entrevista en El Cafè d’Idees. Con ello, confirman la apuesta de Junts por un referéndum pactado con el Estado, lo cual implica abandonar de facto la vía unilateral.

La exposición de Toni Comín reflejó la falta de una estrategia clara por parte de Junts, que se encuentra en una encrucijada. Por un lado reivindicó la “legitimidad” del mandato del referéndum del 1 de octubre de 2017, que implica la vía unilateral. Pero por otro lado, reconoció que han “aparcado” esta vía, para centrarse en el referéndum acordado.

Su relación con el PSOE es también errática, porque por un lado asumen la necesidad de garantizar la estabilidad del gobierno. Y por otro lado amenazan con una moción de censura a media legislatura. Hay que recordar que el PSOE puso la estabilidad de la legislatura como condición para aprobar la ley de amnistía.

¿Va de farol?

No es la primera vez que Junts per Catalunya amenaza al PSOE con romper el pacto si no se cumplen los acuerdos. Hasta ahora parecía una simple gesticulación para marcar un perfil duro frente a la sumisión de ERC a los socialistas. Pero si la información de Politico es cierta, cambiaría las cosas.

Puigdemont habría trasladado sus intenciones en una conversión privada y con un tono de confidencialidad. Lo cual demostraría, a priori, que el expresident no va de farol y que se plantea realmente la posibilidad de apretar el botón nuclear. La pregunta ahora es qué gana y qué pierde Junts con todo esto.

La caída del Gobierno de Pedro Sánchez permitiría a Puigdemont ganar puntos ante un electorado independentista que le pide bloquear la política española. Pero también arrojaría un panorama incierto para su partido. Con el procesismo en plena crisis, el Gobierno PSOE-Sumar permite a ERC y Junts sobrevivir cómodamente un tiempo más.

Patata caliente para Feijóo

Si finalmente Puigdemont cumpliera su amenaza, la patata caliente estaría en manos de Feijóo. Y no es poca cosa, porque el líder de los populares tendría el dilema de si renunciar a cualquier pacto con los independentistas o hacer caer al Gobierno de Pedro Sánchez. El líder de los populares se juega la credibilidad.

Alberto Núñez Feijóo de perfil con cara de circunstancias

Votar conjuntamente con Junts per Catalunya podría poner en cuestión lo afirmado por el propio Feijóo en el discurso de investidura. El gallego dijo que a diferencia de Pedro Sánchez, él no estaba dispuesto a cruzar algunas líneas. Pero, ¿estaría dispuesto a hacerlo si la recompensa es la caída del gobierno?

El presidente del PP ya tuvo una rebelión interna por su flirteo con los independentistas catalanes tras las elecciones del 23-J. Volver a flirtear con ellos, aunque sea para hacer caer a Sánchez, sería problemático. De momento, Puigdemont ha abierto la caja de los truenos, el mismo día que se abre oficialmente la legislatura.