Montaje con un primer plano de Sahra Wagenknecht con un marco al lado con una foto de cuatro musulmanas de espaldas, tapadas con velo islámico y andando. De fondo, una imagen de un edificio alemán con una bandera alemana

POLÍTICA

La izquierda antiinmigración rompe las encuestas en Alemania

El 44% de los alemanes ve la inmigración como un problema

Algo está cambiando en la izquierda europea. La revolución conservadora que se extiende por varios países y el hartazgo de la población con la crisis migratoria ha llevado a una parte de la izquierda a revisar sus posiciones. Un caso paradigmático es el de Sahra Wagenknecht, que ha conseguido romper el panorama político alemán en tiempo récord.

Esta exdiputada del partido de izquierdas alemán Die Linke anunció el pasado 8 de enero la creación de un nuevo movimiento. Se trata de Bündnis Sahra Wagenknecht (BSW), que desde la izquierda defiende políticas de control migratorio. También la salida de Alemania de la guerra de Ucrania, y el fin del “ecoactivismo ciego”.

Las primeras encuestas otorgan al BSW un 14% de los votos y 8 diputados, situándose como cuarta fuerza en el parlamento cuando ni siquiera han celebrado su primer congreso. Lo cual no hace más que evidenciar que los ciudadanos piden a gritos un cambio. Un cambio que si no viene de la izquierda, arrastra a los votantes a la derecha.

El fenómeno Wagenknecht no es tan extraño. En España tenemos el ejemplo del Frente Obrero, pero es que en la propia Alemania el partido socialdemócrata ha defendido sin tapujos la necesidad de deportaciones masivas de inmigrantes. Un viraje forzado, en cierta medida, por el auge en las encuestas del partido de extrema derecha Alternative für Deutschland (AfD).

Lo mismo está ocurriendo en Cataluña, donde el avance de formaciones identitarias como Aliança Catalana ha llevado a Junts a revisar sus propuestas sobre inmigración. Está claro que lo que era un tema tabú, ahora ya no lo es. Y que también la izquierda está adaptando sus posiciones a los nuevos tiempos.

Ha nacido una nueva izquierda

El nuevo movimiento de Sahra Wagenknecht propone acabar con el envío de armas a Ucrania. Una posición significativa, porque Alemania es el segundo país que más armas envía a los urcanianos. La otra gran amenaza para Ucrania es una eventual victoria de Trump en Estados Unidos, ya que el republicano ha prometido acabar con la guerra en cuestión de días.

Además, el nuevo partido nace para ser un dique de contención a la Agenda 2030 y la supresión de la soberanía de los estados miembros por parte de Bruselas. No es extraño pues que la propia Sahra Wagenknecht haya apoyado la revuelta de los campesinos contra los planes de austeridad del gobierno. Y que haya prometido acabar con el ecologismo “que encarece la vida de los ciudadanos sin mejorar el clima”.

Plano general de musulmanes practicando el ramadán en Badalona

Aunque el tema estrella del BSW, como el de toda Alemania, es la inmigración. No en vano las encuestas dan a la ultraderecha del AfD el 28% de los votos, y le sitúan como primera fuerza con once de ventaja sobre el SPD. La inmigración promete ser el tema central de las próximas elecciones alemanas, en septiembre de 2024.

Sobre todo en las provincias del este, Wagenknecht ha calcado las propuestas de la extrema derecha. Es decir, promete mano dura contra la inmigración (endurecer las solicitudes de asilo, menos ayudas sociales, más deportaciones). A la vez que promete más protección social para las clases medias empobrecidas por la crisis.

Adiós al Welcome Refugees

Durante la crisis migratoria de 2015 y 2016, Alemania se convirtió en el paradigma europeo del Welcome Refugees. Con su cultura del queremos acoger, el país germano recibió más de un millón de refugiados y solicitantes de asilo. El país se ve sometido ahora a una nueva presión migratoria, pero esta vez los ciudadanos han dicho basta. 

El desplome en las encuestas del SPD, partido que lidera la coalición de izquierdas en el gobierno, ha encendido todas las alarmas. Esto coincide con el auge en los sondeos del AfD, que ya ha obtenido sus primeras victorias en Baviera y Hesse. Pero las encuestas de opinión arrojan un dato aún más demoledor.

El 44% de los alemanes considera que la inmigración ilegal es el pricincipal problema del país. Un porcentaje similar cree que las políticas de brazos abiertos han sido un fracaso. No es extraño pues que, según los sondeos, el 41% de los alemanes votara por los dos partidos antiinmigración, el AfD (28%) o el BSW (13%).