Pere Aragonès con el logo de Hard Rock de fondo

OPINIÓN

Ya va siendo hora, Pere, que nos digas qué defiende tu partido con el Hard Rock

ERC y su Govern siguen con la indefinición como norma con el proyecto del Hard Rock Cafè. Una vez más, parece que Esquerra no lleve casi una décadad en la Generalitat

Aunque no lo parezca, en 2017 la clase política catalana habló de alguna cosa más aparte del uno de octubre. Uno de los temas que ya estaban encima de la mesa era el proyecto del Hard Rock en Vila-seca. Por aquel entonces, el vicepresidente del Govern era Oriol Junqueras, seguro que les suena. Junqueras era además el titular de Economía y aseguraba en julio de ese 2017 que el proyecto del Hard Rock era "humana y ambientalmente sostenible". "El proyecto se hará y se hará bien, con medidas razonables", añadía.

Junqueras estaba convencido de que el Hard Rock ayudaría a diversificar la oferta turística de Tarragona, ya que se situaría muy cerca de Port Aventura y de Salou. ¿Qué ha pasado, pues, en siete años para que ahora Pere Aragonès, que era el segundo de Junqueras en 2017, diga que el proyecto no le entusiasma? Pues lo de siempre, una indecisión como norma y una actitud política cobarde.

La cuestión no es si el Govern debe estar a favor o en contra del Hard Rock Café. Es lícito y legal apostar por el proyecto, al igual que lo es plantearse otras opciones para la economía del Camp de Tarragona. El problema es cuando quien gobierna elude sus obligaciones.

Fotomontaje con una imagen de fondo del Parlament de Cataluña y al frente Oriol Junqueras y Pere Aragonès

Nos hemos cansado de escuchar que este no es un proyecto de Esquerra. Pues no lo parece, Pere. El presidente de tu partido lo redefinió en 2016 desde el Govern y se lo hizo suyo. El departamento del cual formabas parte mantuvo la rebaja fiscal al juego y asumió el proyecto como propio. 

A día de hoy yo ya no sé qué piensa ERC sobre el Hard Rock Café. Sé que el PP, el PSC y Junts están a favor y que la CUP y los Comuns radicalmente en contra. Sin embargo, debo interpretar la opinión del partido que gobierna la Generalitat, que no le gusta, pero lo asume, que parece que está a favor en Tarragona, pero pide a los otros que se opongan en el Parlament.

Lo mínimo que le deberíamos pedir a nuestros partidos políticos es seriedad. Ya sé que en las actuales circunstancias es esperar mucho, lo asumo. Pero ya va siendo hora que Pere Aragonès madure y nos diga cuál es su proyecto, cuál es su idea más allá de hacer malabares para mantener la Generalitat. La última ocurrencia es escandalosa: Esquerra quiere ralentizar el proyecto lo máximo posible para así contentar a los Comuns y no perder el apoyo del PSC. Mientras, Aragonès espera que los promotores se cansen y abandonen la idea de construir el mega casino. 

Montaje de Natalia Mas y Pere Aragonès con el Parlament de fondo

Cuando no hacer nada se convierte en tu mejor idea

Esta es ahora mismo la hoja de ruta de nuestro Govern: cruzar los dedos para que no pase nada. Es como esperar que llueva para así tapar que no se han planificado las infraestructuras para evitar las restricciones. Como te lo digo, Pere: habéis desarrollado desde el Govern la idea del nuevo Hard Rock, lo habéis defendido, habéis pactado su tramitación en los presupuestos y, aun así, no sabéis si estáis a favor o en contra. Y, no solo eso, para evitar decidirlo, la mejor idea que se os ha ocurrido es sentarse a esperar que el promotor renuncie a su proyecto.

La pasada semana, el president de la Generalitat aseguraba que el Hard Rock "se hará". Lo asume porque sabe que si ahora da marcha atrás se meterá en una guerra judicial con los inversores que perderá. Un embrollo, sin ninguna duda, que no sabe cómo solucionar y que justifica por la "herencia recibida de gobiernos anteriores". Lo dice, sin ninguna vergüenza, quien fue secretari d'Economia desde 2016 y conseller d'Economia desde 2018. El problema, Pere, es que no pasará lo mismo que con la sequía. Aquí no vendrá el Estado a hacer los deberes que tú no has hecho.