Pulsera con detector en un tobillo
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Cataluña pondrá pulseras a presos para que puedan salir si están en provisional

Los presos que se encuentren en cárceles catalanas y en régimen provisional podrán beneficiarse de esta prueba piloto

La Generalitat de Cataluña tiene previsto llevar a cabo una prueba piloto con el uso de tobilleras con GPS para el control de presos preventivos.

Según han explicado hoy, el objetivo es facilitar la concesión de libertad provisional. Actualmente, alrededor del 20% de los 8.000 reclusos en Cataluña son preventivos, a la espera de juicio o condena.

Nuevas medidas del Departamento de Justicia

El Departamento de Justicia ha aprobado una estrategia que contempla quince medidas para reducir el internamiento y fomentar el tercer grado o semilibertad. Así como los permisos y salidas, y la libertad condicional o provisional. La intención a medio plazo de la Generalitat es recuperar las cifras previas a la pandemia.

Entonces, el 31.5% de los reclusos estaban en tercer grado o libertad condicional. Una cifra que actualmente se sitúa en el 25%. En el caso de los reclusos extranjeros, solo el 13.5% accede al régimen abierto. 

A pesar de tener penas medias de 4.8 años, inferiores a los 7 años de los condenados españoles, frente al 21.5% de los españoles.

Además, solo el 34.5% de los extranjeros disfruta de permisos, en comparación con el 61.4% de los españoles.

Máquina con el detector de pulsera, la pulsera y la funda
La pulsera GPS se parece a un reloj inteligente | ACN

Una prueba piloto

Para abordar esta situación, se planea una prueba piloto en dos partidos judiciales aún por determinar. Una vez se acuerde, se podrá estudiar la implementación de estas tobilleras electrónicas en presos preventivos por delitos de diversa índole.

No se descarta ampliar su uso más allá de los casos de violencia machista o terrorismo.

El coste diario de un preso

El Departamento de Justicia estima que cada interno supone un coste diario de casi 200 euros para la administración. Con alrededor de 1,663 presos preventivos y una estancia media de 169 días. Esto resulta en un coste anual cercano a los 55 millones de euros.

En comparación, el costo de las tobilleras electrónicas, su uso y funcionamiento es considerablemente inferior.

Unas tobilleras únicas

Estas tobilleras de plástico negro, similares a relojes inteligentes, emiten una señal GPS que permite configurar un área restringida para la persona vigilada. En caso de violación de la medida, la central de seguridad alerta a los Mossos d'Esquadra.

Otra medida impulsada es la mejora de las comparecencias periódicas mediante una aplicación informática. A través de la biometría, agilizará el proceso y lo hará más fiable, contribuyendo a evitar la prisión preventiva en casos dudosos.