Montaje con una imagen de fondo de personas con décimos de Navidad y otra imagen de un hombre triste
SOCIEDAD

Los españoles que no pueden comprar un décimo de la Lotería de Navidad

Ciertos grupos de personas tienen prohibido por ley jugar a este tipo de sorteos

Quedan menos de dos meses para que llegue una de las fechas más esperadas del año. El próximo 22 de diciembre muchos españoles dejarán su ilusión en manos de la Lotería de Navidad, que ya se ha convertido en el sorteo más popular de nuestro país.

Este juego, que siempre gana popularidad, se coloca en el centro de atención de todos los que han comprado un décimo esperando que les toque el ansiado Gordo. El premio, que este año también será de 400 000 euros, es uno de los más deseados.

Por este motivo, ya son muchas las administraciones que trabajan a destajo para vender ilusión a todos los que desean participar. Aunque se puede comprar lotería navideña desde el pasado mes de julio, es ahora cuando más personas acuden a por su décimo.

No todas las personas pueden jugar a la Lotería de Navidad

Cuando apenas faltan semanas para la Lotería de Navidad, las personas interesadas en hacerse con su décimo acuden en masa a las administraciones. Esto convierte a estos meses en la época en la que las ventas de lotería se disparan.

Con las cifras del pasado 2022 en la mano, cada español gastó una media de 66,60 euros en Lotería de Navidad. Cada décimo cuesta 20 euros y, de forma general, se suele llevar más de uno. Además, muchos de ellos se comparten con familiares o amigos.

Sin embargo, lo que muchos no conocen es que, aunque parezca lo contrario, no todas las personas tienen permitido jugar a este sorteo. Hay ciertas limitaciones que hacen que ciertos grupos de población no pueda comprar décimos.

Este es el listado de personas que no pueden comprar un décimo de Navidad

En España, existe una ley sobre regulación del juego que prohíbe a ciertas personas y grupos participar tanto en la Lotería de Navidad, como en otro tipo de sorteos del mismo estilo. En primer lugar, es el caso de los menores de edad, así como de aquellas personas con discapacidades mentales.

Por otro lado, tampoco pueden jugar las personas que, de forma voluntaria, hayan solicitado la prohibición, así como a quienes se les ha impedido hacerlo por resolución judicial.

No pueden jugar los accionistas, propietarios, socios o titulares de operadores de juego. Tampoco el personal directivo ni los empleados que participan en el desarrollo de los sorteos. Quedan incluidos sus familiares de primer grado y/o las personas con las que convivan.

Por último, también lo tienen prohibido los presidentes de consejos y directores de la Comisión Nacional del Juego. Lo mismo sucede con sus cónyuges, personas convivientes o familiares de primer grado.