Montaje con dos primeros planos de Pere Aragonès y Pedro Sánchez con cara de pocos amigos y de fondo una imagen de un tren de Rodalies

POLÍTICA

Trabajadores de Renfe alzan su voz contra el traspaso de Rodalies

Anuncian un 'conflicto inminente' y no descartan la huelga

ERC alcanzó ayer un acuerdo de investidura con el PSOE que incluye, entre otras cosas, el traspaso de Rodalies. Se trata de una reivindicación histórica del procesismo, que siempre ha culpado al Estado español del mal funcionamiento del servicio. La Generalitat afronta ahora el reto de demostrar la eficiencia de su gestión. 

Más allá de las batallas políticas, la transferencia ha levantado ampollas entre los propios trabajadores de Renfe. El sindicato de maquinistas Semaf ha mostrado su rechazo y ha anunciado “movilizaciones”. En declaraciones a Europa Press, el secretario general del sindicato, Diego Martín, ha advertido de un “conflicto inminente”.

Imagen de un tren de cercanías de Renfe

Los trabajadores de Renfe se quejan de que la decisión ha sido tomada a sus espaldas, y temen verse perjudicados. El traspaso provocará un cambio operativo que podría llevarles a perder sus condiciones laborales. Por eso lamentan que algo tan importante se haya decidido “sin contar con la participación de los trabajadores”.

Martín afirma que los operarios no conocen nada del acuerdo, y que no tienen “ni idea de la afectación”. La plantilla espera ahora conocer la “afectación” de los cambios, y se reserva la huelga “como último recurso”. El líder sindical ha advertido de que el enfado es compartido por todos en el comité de empresa.

Los trabajadores arremeten contra el Gobierno

Diego Martín ha intervenido esta mañana en El Cafè d’Idees de TVE, donde ha expresado que “todos los trabajadores” están en desacuerdo con el traspaso. “Hemos convocado ya una reunión urgente en el comité general de empresa, que es órgano que representa a todos los trabajadores. Propondremos una conflictividad porque es la única opción que nos dejan”, ha afirmado el líder sindical.

El traspaso, advierte, “incumple todo lo acordado con el actual Gobierno en sede ministerial con representación de todos los trabajadores”. Según afirma, “cualquier avance en materia de traspaso tenía que contar con la participación de los trabajadores”. Lamenta que este punto “ya se ha incumplido” y que se han enterado “por la prensa”.

El traspaso genera dudas

El acuerdo para el “traspaso integral” de Rodalies incluye la constitución de una empresa mixta que se encargará de la gestión. Además, PSOE y ERC han pactado la transferencia de “recursos materiales y humanos” para la prestación del servicio. Pese al rechazo de la plantilla, esta empresa sustituirá a Renfe como operadora del servicio.

El acuerdo contempla la cesión de la titularidad de las infraestructuras de tres líneas a la Generalitat. Se trata de la R1 (Maresme), la R2 (Sant Vicenç de Calders-Barcelona) y la R3 (Papiol-L’Hospitalet-Vic-Puigcerdà). El Estado asume también la deuda contraída por la Generalitat con Renfe. 

Esquerra reivindica el traspaso como un hito histórico, pero este genera dudas en amplios sectores del independentismo. Creen que puede ser un regalo envenenado del Gobierno si no va acompañado de la financiación necesaria para mejorar el servicio. De momento no hay establecido un calendario ni un volumen de inversiones.

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