Montaje de fotos de Santiago Abascal, líder de Vox, y Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, ambos con rostro serio
POLÍTICA

Guerra total entre PP y Vox

Feijóo pierde todas las opciones para optar a la investidura

Debacle en Génova. En cuestión de horas, Alberto Núñez Feijóo no solo ha perdido la batalla por controlar la Mesa del Congreso sino también la unidad de la derecha frente al bloque “sanchista”. La retirada del apoyo de Vox al PP por la presidencia de la cámara agrava la crisis en el espacio conservador.

La decisión de Vox de votar a su propio candidato ha venido precedida por la negativa del PP de ofrecer un sillón a los de Abascal en la Mesa. Cuca Gamarra y Feijóo han visto con cara de circunstancias como los 33 diputados de Vox votaban a su propio candidato. Esto era precisamente lo que el PP había tratado de evitar a toda costa en los últimos días.

El Partido Popular no solo ha perdido la batalla con el PSOE, sino que además queda en minoría absoluta. La candidata popular ha obtenido 139 votos frente a los 178 de la candidata socialista. Esto acaba definitivamente con las pocas opciones que tenía Feijóo de llegar a la Moncloa.   

Feijóo, un poco más aislado

En Vox señalan que “es la segunda vez en democracia que la tercera fuerza parlamentaria no está representada en la Mesa”. Una anomalía que achacan “a la falta de voluntad del PP”, y que justifica que hayan votado a su propio candidato a la presidencia y la vicepresidencia.

El panorama para los de Feijóo es desastroso. Génova había enfriado sus negociaciones con el PNV precisamente por el temor a perder los 33 diputados de Vox y quedar en flagrante minoría frente al bloque del PSOE. Al final se han quedado sin la mayoría de la Mesa y han perdido a los diputados de Vox.

Primer plano de Alberto Nuñez Feijóo con cara seria

Mantener la unidad de los 171 diputados era clave para seguir adelante con la batalla por la investidura, pero ahora todo ha cambiado. En el PP reconocen ya soterradamente que se ha activado el modo oposición, aunque en público insisten en su intención de explorar las vías para la investidura. La gravedad de la situación deja a Feijóo un poco más tocado. 

Ruptura entre PP y Vox

En Vox ven el feo del PP como la confirmación de sus intenciones de buscar un gobierno en solitario con apoyos externos. En el partido de Santiago Abascal, el enfado es monumental. Consideran que esto puede ser un punto de inflexión en la ya de por sí mermada relación entre los dos partidos.

Con la herida del gobierno de Murcia todavía abierta, lo de hoy aumenta la desconfianza entre los dos partidos. Para el PP, Vox es un lastre a la hora de conformar mayorías con otros partidos como el PNV. Para Vox, el apoyo de sus diputados al PP tiene que ir ligado a un compromiso inequívoco con su presencia en el Gobierno.

Empieza ahora una carrera a contrarreloj para reconstruir los puentes con Vox si Feijóo quiere optar al encargo del Rey de formar gobierno. Solo la mayoría de 171 en la que insistía la cúpula del PP permitiría mantener el pulso a Pedro Sánchez. Algo que parece ya del todo improbable.