Primer plano de Anna Erra
POLÍTICA

Junts quiere suspender el protocolo del Parlament contra el acoso tras dos denuncias

En el trasfondo está la guerra abierta entre los dos sectores del partido

La crisis interna en Junts per Catalunya se agrava, y llega hasta las más altas instancias del Parlament. Concretamente su presidenta, Anna Erra, que según NacióDigital, el pasado martes planteó la suspensión del protocolo del Parlament contra el acoso para su revisión. Lo hizo con el convencimiento de que el sector afín a Laura Borràs ha utilizado este resorte para su guerra personal en el partido.

Cabe recordar que la diputada Cristina Casol denunció a su grupo parlamentario por acoso, y que a ella se unió Aurora Madaula. Ambas forman parte del sector de Laura Borràs, en pugna con el sector oficialista de Jordi Turull por el control del partido. De momento, la expresidenta del Parlament guarda silencio.

El sector de Jordi Turull, en el cual se encuadra Anna Erra, considera que Casol y Madaula utilizaron el protocolo de acoso para su guerra particular. Niegan que haya machismo dentro del grupo parlamentario, y han puesto en marcha los procedimientos para expulsar a las víctimas. Pero además, han puesto el foco en el mencionado protocolo.

Anna Erra se queda sola

Se trata del Protocolo para la prevención, detección, abordaje y resoluciones de situaciones de acoso del Parlament. La cámara activó este instrumento el 21 de diciembre de 2021, cuando Laura Borràs era la presidenta. Erra, su sustituta, ha tratado ahora de suspenderlo en el marco de la guerra que le enfrenta al sector de Borràs.

Anna Erra planteó la suspensión del protocolo, pero no lo consiguió porque ERC, PSC y la CUP se opusieron a ello. Los partidos criticaron el intento de utilizar el órgano para dirimir un conflicto intento de partido. Pero el sector oficialista de Junts no se rinde, y sigue con su ofensiva para expulsar a las díscolas.

El procedimiento del protocolo exige una confidencialidad que no se ha cumplido en el caso de Casol. Es este el motivo por el cual la dirección de Junts acusa a la diputada de haber utilizado el acoso y el feminismo para ensuciar la imagen del partido. Eso mismo argumentó Erra el martes, para impulsar una revisión del protocolo que impida su mal uso.

La guerra sigue abierta

Aurora Madaula abrió la veda acusando públicamente a sus compañeros de partido de acoso parlamentario y abuso de poder. Hasta 22 miembros de su grupo se quejaron a través de una carta, y la Presidenta del Parlament, Anna Erra, le pidió que abandonara sus funciones en la Mesa. Desde entonces está de baja, y con un expediente abierto.

Cristina Casol también denunció un acoso de su partido a través del protocolo de la cámara, y ahora está pendiente de expulsión. Laura Borràs apoyó inicialmente a Madaula, pero tras los últimos acontecimientos guarda un llamativo silencio. La realidad es que el sector de Borràs está cada vez más acorralado por el sector oficialista.

Carles Puigdemont ha optado por el sector oficialista, y él y Jordi Turull harán fuerza en el próximo congreso nacional para desbancar a Laura Borràs. La intención es que Carles Puigdemont ocupe la presidencia. Pero como se está viendo en las últimas horas, el sector de Laura Borràs no está dispuesto a rendirse tan fácilmente.