Joan Laporta mirando hacia un costado al lado de Sandro Rosell que le devuelve la mirada

FÚTBOL

Nuevo escándalo en Can Barça: además del 'caso Negreira', ahora condena firme de 23M€

Nuevo revés económico para el Barça, que ha sido condenado a pagar una sanción de 23 millones de euros por simular pagos a agentes de futbolistas entre los años 2012 y 2015

En el Barça no hay ni un día tranquilo y, por consiguiente, en el entorno que rodea todo el ecosistema del club azulgrana, tampoco. En las últimas horas, el equipo que entrena Xavi se ha visto envuelto en polémicas y, para colmo, ha quedado sentenciado por la Sala de lo Contencioso de la Audiencia Nacional. Y es que el espectáculo en España vuelve a estar servido gracias a las malas praxis de un club que, cada vez más, va quedando debilitado por culpa de su pasado.

Así pues, la Audiencia Nacional ha confirmado la resolución del Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC). En este caso, dicho Tribunal impuso, al Barça, el pago de casi 23 millones por no haber tributado correctamente el IRPF. Todo ello en un marco temporal que va del año 2012 al 2015, época en la que Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu fueron presidentes del club azulgrana, vinculado a las retribuciones abonadas a los agentes de los jugadores.

Así pues, la Sala de lo Contencioso-Administrativo considera que, en realidad, se aparentaba "retribuir por parte del club al agente unos servicios inexistentes, cuando en realidad se estaba abonando parte de la retribución al futbolista en cuestión". Una sentencia que vuelve a condenar al Barça, que tendrá que abonar casi 23 millones de euros de sanción.

El recurso del Barça, rechazado una vez más

En dicha decisión judicial, el Tribunal en cuestión rechazó la apelación presentada por el FC Barcelona contra la resolución del Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) emitida en junio de 2020. Esta resolución se basó en los acuerdos de 2018 tomados por el jefe adjunto de la Oficina Técnica de la Dependencia de Control Tributario y Aduanero (DAST) de la Delegación Central de Grandes Contribuyentes (DCGC).

Dichos acuerdos implicaron la imposición al club de una liquidación y sanciones relacionadas con la retención e ingreso a cuenta de los rendimientos del trabajo o profesional en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) durante el período comprendido entre enero de 2012 y junio de 2015.

La cantidad total de impuestos que el FC Barcelona tuvo que pagar fue de 8.764.118 euros, y además se le impuso una multa de 3.031.893 euros para el ejercicio de 2012, 4.348.402 euros para 2013, 5.172.955 euros para 2014 y 1.414.158 euros para 2015. La Audiencia Nacional ha respaldado la posición de la Agencia Tributaria en cuanto a la naturaleza de los servicios proporcionados por los agentes de los jugadores.

El Tribunal indica que la simulación tributaria implica el uso de estrategias para evitar impuestos, como obtener beneficios fiscales que no se corresponden con la transacción real. Esto implica recibir un trato fiscal más favorable del que correspondería a la operación genuina y sus circunstancias. Algo que el Barça realizó y que, ahora, tendrá que recurrir si quiere evitar pagar, además de una sanción que se acerca a los 23 millones de euros.