Xavi Hernández en el banquillo
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El crédito de Xavi Hernández: 'La Semana Trágica'

Antoni Pinilla reflexiona sobre el momento de Xavi Hernández y lo que puede suceder a corto plazo dentro del FC Barcelona, con una exigencia que él conoce muy bien

En un escenario normal, después de ganar la Liga sumándole la victoria contra el Real Madrid en la Supercopa, esta temporada debería ser la de la evolución definitiva del Barça hacia un equipo en la élite europea.


Demasiadas decepciones y amarguras en la Champions e incluso en la Europa League que muchos desdeñaban. Demasiadas eliminaciones  en Fase de Grupos y la constatación de que el Barça ya no formaba parte de los clubes aristócratas europeos.


Hoy, cuando el Barça avanza después de tantos sinsabores hacia la fase de eliminatorias de la Champions, es cuando el equipo evidencia que no está ahora mismo preparado para competir a ese nivel.


El equipo que la temporada anterior cultivó el espíritu de supervivencia se ha deshecho completamente esta temporada. Más cuando la llegada de jugadores de calidad no ha supuesto más que una descompensación del hábitat que se había generado la temporada anterior.

Xavi Hernández pasea por Vallecas cabizbajo


No siempre añadir calidad a tu plantel  suma  , sino que en ocasiones desajusta.


La construcción de la que habla Xavi pasa por la evolución de un equipo que fue capaz de ganar la Lig. Y lo debería hacer en base de disciplina y trabajo a un equipo que sea capaz de dominar e implantar el futbol que se exige en can Barça.


En ese tránsito se perdió gran parte del patrimonio que fue adquiriendo el equipo desde la llegada del técnico. Ha desaparecido la solidez defensiva, el coraje competitivo y la regularidad.


Esas alforjas nunca son suficientes para el viaje a la excelencia que siempre se exige el Barça, pero sin duda eran unos buenos cimientos, una base sobre la que crecer.

Xavi Hernández con la mirada perdida sentado en el banquillo


En una semana difícil para el equipo, pero sobre todo para él, después del tema de la “convocatoria fantasma”, Xavi debe demostrar que tiene el pulso firme para mantener el rumbo. 


Su dominio del discurso en la sala de prensa es a todas luces mejorable. Como lo es también la coordinación con la dirección técnica. Se deberían evitar situaciones que desnuden su autoridad y que menoscaben su imagen tanto dentro como fuera del vestuario.


Su crédito está en juego y sabemos que la exigencia del Barça es capaz de devorar   a sus más ilustres hijos. Esta semana lo ha puesto de manifiesto.


Más que construir, Xavi debe deconstruir en poco tiempo para devolver al equipo las bases que le permitan rehacerse futbolísticamente. También para encontrar el equilibrio entre el futbol que el propio Xavi situó en el horizonte y el gen competitivo de la temporada anterior.


El tiempo ya no juega a su favor.

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